El abogado Enrique Piragini, uno de los hombres que más cantidad de denuncias ha presentado contra diferentes funcionarios de la administración Kirchner, se defendió hoy de las acusaciones del juez Claudio Bonadío, quien ayer lo acusó por la "liviandad" de sus presentaciones.
Mientras Bonadío lo acusa de realizar denuncias basadas en el copy paste periodístico, Piragini redobla la apuesta y asegura que el kirchnerismo buscó comprarlo hace algunos años.
"Bonadío pretende ser una parte más de todo este andamiaje que está urdido para desprestigiar a las personas que denunciamos", afirmó Piragini en declaraciones al programa Esta lengua es mía, de FM Identidad. Al mismo tiempo, el letrado sostuvo que "las amenazas no me pararon y las ofertas tampoco".
Al explayarse sobre el supuesto intento de compra de su voluntad por parte del kirchnerismo, Piragini marcó que tuvo una reunión apenas comenzaba la gestión de Néstor Kirchner en un edificio de la jefatura de Gabinete. "Me invitaron con la excusa de que me felicitaban porque hacía una buena función social por lo que hacía contra la violencia en los boliches (...) pero la oferta era tratar de cooptarme con algunas dádivas generosas, de colaboración entre comillas, por supuesto con algún retorno", detalló.
El abogado prefirió no ventilar la identidad de los funcionarios que intentaron comprarlo porque "ahora son materia de investigación penal", al tiempo que contó que "no acepté porque me considero una persona de bien honorable". Y apeló a una particular frase para resaltar que nunca sería comprado por nadie: "En mi caso no pueden decir que no soy abogado, ni que soy gay, ni que tengo amantes, ni que tengo fortunas, porque realmente soy una persona que vive de su trabajo".
"He sufrido todo lo que puede sufrir un ciudadano: desde secuestros de mi familia, robos, actos de violencia e intimidación constante, desde el presidente en ejercicio Néstor Kirchner hasta el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que dijeron que yo tenia más de 30 procesamientos", relató Piragini.
El mediático abogado dijo a Perfil.com que es una contradicción que Bonadío lo acuse, ya que en la actualidad investiga a los secretarios K a raíz de una presentación suya, tomada por un fiscal federal de la nación. "A Tenembaum le costó unos cuantos años más que a mi darse cuenta qué les paso a los Kirchner", concluyó el denunciador del matrimonio presidencial.