POLITICA
nuevo reagrupamiento

El desgaste de Javier Milei aglutina a la oposición y el peronismo sale a la caza

La oposición logró esta semana una foto inédita que reunió desde sectores de centroderecha hasta la izquierda. El peronismo negocia con distintos bloques dos temas unificadores: discapacidad y sobreendeudamiento familiar. Cómo puede influir la presión social en un futuro cordón sanitario y los resultados electorales en Brasil y Estados Unidos para definir alianzas.

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Pasos perdidos. El 26 de agosto Germán Martínez habló, rodeado por representantes de distintos bloques. | cedoc

En las filas del peronismo lo reconocen: la foto de esta semana tiene menos que ver con un movimiento propio que con el deterioro que acumula el Gobierno y una presión social que no para de crecer.

El miércoles a las 15, más allá de juntar las 133 voluntades en el recinto para marcar territorio en el tratamiento de proyectos que apunten al endeudamiento de las familias, los diálogos por WhatsApp entre los distintos espacios opositores se multiplicaron para intentar algo más: que el tema no se licúe como pasó con otras iniciativas. Dos horas después, por primera vez hubo una foto fuera del recinto que aglutinó desde Nicolás Massot hasta Myriam Bregman, pasando por Maximiliano Ferraro, Marcela Pagano, Germán Martínez, Juan Grabois, Pablo Juliano, Natalia de la Sota y Agustín Rossi, entre otros.

 Diputados Argentina 26082026

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Desde el último octubre, cuando Milei ganó la elección, la oposición no logró imponer un proyecto propio. Jubilaciones, financiamiento universitario o emergencia en discapacidad avanzaron en la primera etapa del Gobierno. Por eso, más allá de no prosperar esta semana, el 133 marca que están los votos para lo que viene y que se pueden estirar a 139, con la mira puesta en la sesión del 9 de septiembre, fecha que acordaron para forzar el tratamiento en comisiones de dos temas unificadores: la prórroga de la emergencia en discapacidad y una salida para el sobreendeudamiento de las familias con bancos y billeteras virtuales.

La foto todavía no puede adelantar un frente anti-Milei. Incluso, quienes ese día impulsaban estos proyectos opositores también acompañaban los textos oficialistas del día como fue el caso de Massot y Ferraro. Sin embargo, deja claro que si el gobierno libertario sigue desoyendo al electorado y Milei cumple con su palabra de no cambiar el rumbo, la imagen puede repetirse.

El peronismo viene tejiendo ese diálogo con distintos sectores desde hace tiempo, y ya hay un cambio de fondo: antes, votar junto al PJ era motivo de un señalamiento inmediato: la marca de ser aliado de los “kukas” les representaba un costo demasiado alto. Ahora se animan a mostrarse, dentro del recinto y también afuera.

Endeudamiento familiar: casi 30 proyectos en el Congreso y un Gobierno que se niega a intervenir

En ese posible armado que aún nadie se anima a mencionar como un futuro cordón sanitario en contra del líder libertario, está claro que hay algunos dirigentes fijos y otros entran y salen. ¿Puede surgir de acá algo más que acuerdos legislativos puntuales? Hay matices. Pero en Unión por la Patria escuchan cada vez con más fuerza admitir a los moderados que no hay lugar para los medios. Esto lo entendió el propio Sergio Massa tiempo atrás. La avenida del medio en Argentina no funciona, por lo que decidió volver al peronismo que le dio el triunfo a Alberto Fernández en 2019.

La posibilidad de que el Unión por la Patria tenga una chance concreta de sumar otros sectores en un gran frente dependerá de si la elección se termina polarizando. En este sector no tienen dudas de que esto será así, pero entienden que haya partidos como la Coalición Cívica, los radicales o la izquierda que deban representar a un electorado que no mira al peronismo como primera opción, y eso por ahora le pone un límite a cualquier fantasía inmediata de una alianza electoral amplia.

Por eso, por ahora concentran los diálogos en el Congreso. Si la alianza que se vio esta semana logra consolidarse y avanzar con proyectos que alivien a los endeudados, el paso siguiente será el viejo reclamo de los gobernadores para que un porcentaje mayor de lo recaudado por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) se coparticipe a las provincias, en medio de la tensión que ya existe con Nación por el estado de las rutas.

Pero los diálogos van en paralelo. Esperan además los resultados de dos elecciones que tendrán repercusión en Argentina: la de Brasil y la de Estados Unidos. Entre noviembre y diciembre el peronismo espera tener el panorama más claro sobre cómo jugará cada espacio que esta semana se mostró unido.

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El medio se achica: los que se animan y los que no

Mientras el peronismo busca reordenarse y mira posibles aliados, el resto del arco opositor también se mueve. Myriam Bregman cree que hay que estar atentos porque el Gobierno mantiene acuerdos transversales, y a ella misma le sorprende que Milei consiga aprobar proyectos como inocencia fiscal o la reforma del Banco Central con votos de sobra, pese al desgaste libertario. La foto de esta semana puede difuminarse en cualquier momento.

La izquierda es, hoy, el espacio que más crece en contraposición directa a Milei, y eso complica pensarla dentro de una alianza electoral: en el FIT evalúan que conviene consolidar su espacio por afuera antes que diluirlo en un frente. Parte de ese crecimiento, señalan varios dirigentes del peronismo, tiene que ver con la caída de figuras como Juan Grabois, que en 2023 había llegado a rozar el 6% en la interna presidencial y hoy pierde peso propio.

Hay dirigentes que ya aparecen con posturas más claras y cercanas a cerrar un acuerdo electoral como Miguel Ángel Pichetto. Y hay otros que todavía no dan el paso, como Nicolás Massot, que participa de las fotos pero no termina de sumarse a un armado común.

Para quienes todavía apuestan a una tercera vía, el antecedente pesa y el peronismo les recuerda: en 2025 Provincias Unidas no llegó ni al 3%, y dirigentes como Emilio Monzó, Florencio Randazzo y Margarita Stolbizer terminaron detrás de figuras como Fernando Burlando. Sin un paraguas más amplio, esos espacios corren riesgo de repetir la frustración.