Marcos Antonio Córdoba era el chofer de la formación del Ferrocarril Sarmiento que chocó en la Estación Once y provocó la muerte de 51 personas y centenares de heridos el 22 de febrero pasado.
Córdoba se convirtió en una pieza clave en la tragedia, ya que después de estar en terapia intensiva y de que su test de alcoholemia resultara negativo, el maquinista aseguró que él avisó que los frenos de la formación fallaban. Pero ahora el caso puede dar un vuelco si se confirma que el empleado de TBA padece de una actividad epiléptica.
El Cuerpo Medico Forense le realizó a Córdoba un electroencefalograma, encargado por el doctor Jorge Kiss, el 15 de marzo pasado. El estudio, revelado a Perfil.com por fuentes judiciales, ya integra la causa del accidente 1710/12 en el cuerpo 19 a fojas 3711.
"Este estudio en vigilia y somnolencia espontánea es de base normal con actividad epileptiforme interictal regional frontal izquierda", asegura el informe al que accedió Perfil.com, que además sugiere "repetir estudio privado de sueño y de al menos una hora de duración".
El dato es clave ya que, si se comprueba que el maquinista padece de epilepsia, esa condición podría ser uno de los causales de la tragedia. Sin embargo, la petición fue pasada por alto por el propio juzgado, que hasta ahora no ordenó realizar un nuevo estudio, según fuentes judiciales.
El maquinista de la tragedia de Once podría tener epilepsia
Un encefalograma realizado en marzo revela "actividad epileptiforme" del motorman. Galería de fotos