El paro general de la CGT opositora y la CTA se sintió con fuerza tanto en la Capital Federal como en el interior del país.
Entre los principales reclamos figuran la eliminación de mínimo no imponible del Impuesto a las ganancias para los trabajadores, el 82 % para los jubilados, eliminación a los topes a las asignaciones familiares, 5500 pesos de salario mínimo, y una verdadera política antiinflacionaria.
Federación Agraria también se sumó a las protestas, con intensa presencia en el interior. Pidieron cambios en la política agropecuaria del Gobierno nacional.
La medida provocó cortes de tránsito y caos en los accesos a Capital Federal. También, numerosos cortes y piquetes en el resto del país.
Basura acumulada, falta de dinero en los cajeros y guardias mínimas en hospitales, entre las consecuencias del primer paro general contra la gestión de Cristina Kirchner.