POLITICA
la situacion en el conurbano

El refuerzo de la seguridad alejó las amenazas

Las detenciones en las semanas previas y la intensificación de los controles policiales disuadió los intentos de saqueos en la provincia de Buenos Aires. Las autoridades resolvieron extender el alerta hasta fin de año.

Rejas. Muchos supermercados atendieron con la entrada protegida, como este local de Lomas del Mirador, en el oeste bonaerense.
| Abbate

En el Wal Mart de La Tablada hubo ayer el doble de seguridad privada y tanta gente como siempre comprando antes de las fiestas de Fin de Año. Una imagen repetida en centros comerciales del GBA. Luego de semanas de especulación sobre posibles saqueos durante las jornadas del 19 y el 20 de diciembre, ayer anocheció como un viernes normal en el conurbano bonaerense. El plan de custodia de “zonas de riesgo” con la policía provincial y la Gendarmería, el monitoreo de las redes sociales y la detención de más de 200 personas por los saqueos ocurridos los primeros días del mes parecieron en principio funcionar como disuasivos.

Los responsables de la Seguridad, de todas formas, estuvieron lejos de festejar. La decisión fue extender el estado de alerta hasta fin de año.

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Ayer, el panorama sólo se vio alterado por las protestas sindicales en el centro porteño, además de piquetes dispersos por los cortes de luz.

De esa forma parecían alejarse los temores por el recuerdo de los sucesos de 2001 y las imágenes recientes de disturbios y ataques a comercios en casi todo el país, en medio de las crisis policiales.

Mercadería cargada en camiones frente a la puerta de un distribuidor, pilas de cajas con electrodomésticos y aparatos envueltos en nylon en la puerta de una importante cadena eran algunas postales en varios barrios del GBA. “No hubo rumores serios de saqueos ni ayer ni hoy, más de lo que se estuvo hablando por la fecha del 19 y el 20”, cuenta un miembro de la seguridad privada de un Wal Mart de La Matanza a PERFIL, en una recorrida por barrios del conurbano.

“En los últimos días se reforzó la seguridad, nos custodian cuatro policías y estamos en contacto permanente con la comisaría”, relata un empleado de un mayorista. En la puerta, un agente carga una escopeta entre las manos. Patrulleros de la policía también pudieron verse estacionados custodiando grandes cadenas de la zona como Carrefour, Coto y Makro. Según algunos empleados, durante la noche se realizan mayores patrullajes que los habituales, también con participación de Gendarmería. También se reforzó la seguridad del shopping Unicenter.
La tranquilidad con la que se desarrollaron las ventas del jueves animaron a los dueños de los supermercados chinos a abrir sus puertas, a pesar de que habían anunciado no hacerlo hasta hoy a la noche. Muchas puertas sólo eran custodiadas por un hombre, aunque con las rejas entreabiertas.

El operativo de prevención en todas las provincias fue monitoreado por el secretario de seguridad de la Nación, Sergio Berni. A pesar de que en el discurso oficial la responsabilidad de la seguridad era cargada a cada provincia, el Gobierno nacional siguió de cerca la situación que, generalizada, podría tener un fuerte costo nacional. También hubo contacto entre los gobernadores y entre intendentes para intercambiar información sobre posibles intentos de saqueo.

Durante la semana trascendió que, como otra estrategia de prevención, hubo reparto de comida en distintas zonas sensibles a través de organizaciones sociales. En algunos comercios de La Matanza se esperaba la llegada de gente pidiendo comida, pero hasta la noche de ayer no se habían registrado episodios de ese tipo, según contaron algunos de sus trabajadores. También se supo que le suspendieron francos, licencias y vacaciones a miembros de las fuerzas de seguridad nacional (sobre todo Gendarmería y Prefectura), que debían permanecer disponibles en caso de eventuales ataques a supermercados y cadenas de electrodomésticos.

Después de los violentos episodios disparados por los conflictos de las policías provinciales, el Gobierno reclamó que fiscales y jueces actuaran con rapidez, imputando con el delito de robo agravado en banda a los saqueadores. Esta semana, el jefe de Gabinete Jorge Capitanich y Berni transmitieron el mismo mensaje a los gobernadores. Otra presión para evitar un fin de año complicado.