Néstor Kirchner se prepara para ocupar lo que hace dos semanas el Gobierno da por hecho: su asunción a la Secretaría General de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) en mayo próximo. El encargado de anunciarlo, desde Washington, fue el bonaerense Daniel Scioli que se arriesgó a decir que contará con los votos de los doce países miembros.
Su intención de llegar a esa banca regional viene desde antes de abandonar la presidencia cuando el ex presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, amenazó con renunciar al bloque por el conflicto que ambos países mantenían por Botnia y que ponía en jaque su llegada.
Resta saber si Kirchner abandonará su lugar en la Cámara de Diputados. El diario Ambito Financiero consigna esta mañana que los más cercanos al patagónico dicen que no se siente cómodo y que este nuevo espacio es una "excusa perfecta", una salida elegante para dimitir. "La UNASUR le da otra presencia, pero Néstor no va a renunciar a una trinchera en la política local", sugieren otros.
El ex presidente, de hecho, ya mandó a acondicionar una oficina sobre la calle Juncal que "pertenece a un ministerio y está casi en desuso" para ocuparla una vez asumido el cargo . Si deja su lugar de diputado, Kirchner será reemplazado por Dante Dovena dado que quienes lo secundaban eran "testimoniales". En América Latina, el mejor aliado (y operador) del santacruceño fue Rafael Correa, presidente de Ecuador, primero en impulsar al ex mandatario en su cargo regional.
En el oficialismo ya confirman a Kirchner encabezando la Unasur
Confían con que contará con las adhesiones de los doce países miembros. ¿Renunciará a su banca en el Congreso?