POLITICA
La aparicin de las llaves de Julio Lpez

"Es un mensaje de impunidad"

Guadalupe Godoy atribuyó el hallazgo a la falta de respuestas por parte de las autoridades. "Es un mensaje no sólo intimidatorio, sino de impunidad", sostuvo. Y concluyó que "ni desde el Poder Judicial ni el político se asumió la gravedad institucional que tiene” la desaparición.

default
default | Cedoc
La abogada Guadalupe Godoy, que representó a Jorge Julio López en el juicio al represor Miguel Etchecolatz, informó que las llaves encontradas en el domicilio del albañil desaparecido hace dos meses fueron plantadas “hace menos de dos semanas”, en lo que consideró como un “mensaje no sólo intimidatorio, sino de impunidad”.

En conversación con El Exprimidor, la abogada señaló que “en realidad la pericia lo que dice es que las llaves están allí hace menos de dos semanas, el lapso concreto no se puede determinar”.

“Es un mensaje no sólo intimidatorio, sino de impunidad. Es decir, para quienes dudan, `nosotros lo hicimos y acá estamos, podemos y seguimos`”, señaló.

La letrada dijo que este nuevo hecho intimidatorio “es la consecuencia también de que durante estos dos meses ni desde el Poder Judicial ni el poder político se ha asumido la gravedad institucional política que tiene el caso”.

“No se han tomado ni las medidas necesarias en la investigación, ni se han hecho gestos firmes a estos señores, para decirles acá no es posible realizar estos hechos sin ninguna condena, sin justicia”, indicó, en referencia a los presuntos secuestradores del testigo clave en la condena del represor Miguel Etchecolatz-

“Los organismos de derechos humanos, desde el primer día, hemos sostenido que lo secuestraron”, remarcó Godoy para luego opinar respecto a la posición de los familiares de López no aceptan esta hipótesis que “es lógico y comprensible porque es intolerable la idea de una desaparición nuevamente”.

“Todos tenemos roles que cumplir, los organismos tenemos un rol que cumplir. También decíamos los primeros días cuando se nos cuestionaba por plantear que Julio había sido secuestrado, que ojalá que nos equivoquemos, pero no podemos arriesgarnos a no equivocarnos”, dijo.

Y agregó que “podemos arriesgarnos al papelón que hubiera sido que Julio estuviera tomando te en lo de la tía, como dijo el ministro Fernández, pero no podíamos arriesgarnos a no cumplir nuestra función, que es en base al contexto en el cual se dio la desaparición y al contexto político que vivíamos con los juicios, denunciar lo que estaba pasado”.

“El problema es que el Estado también tiene un rol que cumplir y no lo cumplió. No realizo los gestos necesarios para decir, no sólo a los secuestros sino la sociedad, `tenemos las herramientas para evitar esto, para evitar que los juicios contra los genocidas naufraguen y, por lo tanto, tenemos las herramientas, para encontrar a esta gente ´ ”, opinó.

“Esto es un gesto más de impunidad”, concluyó.

“Hace dos semanas tuvimos otro gesto mas que parecía absurdo. Nilda Eloy que es la otra querellante y que tiene custodia policial permanente. Dejó una caja con diez empanadas en la mesa y despareció”, recordó.