POLITICA
RAÚL ANTONIO GUGLIELMINETTI, ALIAS “MAYOR GUASTAVINO”

Falleció un torturador del Plan Cóndor que había recibido a diputados de LLA en Ezeiza

Este miércoles, a los 83 años, falleció el exagente de inteligencia Raúl Antonio Guglielminetti, conocido bajo el alias de “Mayor Guastavino”. Su deceso se produjo mientras cumplía múltiples condenas a prisión perpetua por secuestros, torturas y asesinatos cometidos durante la última dictadura militar. Sin embargo, su nombre no solo habitaba los archivos del horror de los años 70; en julio de 2024, Guglielminetti volvió al centro de la escena política argentina tras ser uno de los anfitriones de la controvertida visita de seis diputados nacionales de La Libertad Avanza (LLA) al penal de Ezeiza.

Dentro del esquema de represión sistemática instaurado a partir de 1976, Guglielminetti no fue un actor secundario. Como integrante del temible Batallón de Inteligencia 601, fue una pieza fundamental en el engranaje del centro clandestino de detención “Automotores Orletti”. Allí, se destacó por su sadismo y su capacidad para operar en la clandestinidad de las fuerzas de seguridad y el espionaje, extendiendo su influencia incluso en los primeros años de la democracia, cuando se vio vinculado a bandas de secuestros extorsivos.

Pese a su avanzada edad cobró nueva visibilidad inesperada en julio de 2024. Un grupo de legisladores oficialistas, encabezados por Beltrán Benedit y Lourdes Arrieta, ingresó a la unidad penitenciaria para entrevistarse con los genocidas. Lo que los legisladores intentaron presentar como una “visita humanitaria” para constatar las condiciones de detención de adultos mayores, fue denunciado por organismos de Derechos Humanos.

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Guglielminetti, junto a figuras emblemáticas del terrorismo de Estado como Alfredo Astiz y Ricardo Cavallo, posó en una fotografía que simbolizó el intento de ciertos sectores libertarios de reabrir la discusión sobre la amnistía para los condenados por delitos de lesa humanidad. La visita no solo generó repudio social, sino que fracturó el bloque de LLA. Entre los asistentes figuraron Guillermo Montenegro, María Fernanda Araujo y Álida Ferreyra. Sin embargo, la comitiva tuvo sus disidencias: Rocío Bonacci, al advertir que el propósito del viaje era solidarizarse con los represores, se negó a ingresar al penal.

Por otro lado, la diputada Lourdes Arrieta protagonizó el descargo más polémico tras la viralización de la “foto de familia” con los genocidas. Arrieta intentó distanciarse alegando haber sido “engañada” por Benedit y argumentó que, por haber nacido en 1993, desconocía quiénes eran los personajes con los que se había retratado. La muerte de Guglielminetti cierra un capítulo biográfico de horror, pero deja abierta la herida de un debate político que la sociedad argentina creía saldado.