En el nuevo edificio de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional del Cuyo, fueron encontradas tres tumbas con sus cruces, en las que pueden verse una foto con la cara del desaparecido Julio Jorge López, testigo clave en el juicio que condenó al represor, Miguel Etchelatz, a reclusión perpetua por genocidio.
Detrás del establecimiento educativo –un descampado pegado al edificio de Artes-, pueden verse tres montículos de tierra, que tienen tres cruces de madera que llevan clavadas una fotografía con la cara del albañil de 77 años, desaparecido hace más de un mes.
Asimismo, de acuerdo a declaraciones de testigos a la agencia Télam, “debajo de cada cruz había floreros hechos con restos de envases de gaseosas y flores marchistas”
Una vez conocido el acontecimiento, familiares de detenidos desaparecidos durante la dictadura militar junto a miembros de la agrupación Hijos, realizaban una guardia en el establecimiento educativo, mientras que catalogan al suceso como una “provocación”.
Miembros del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, dijeron a la prensa que "esto lo hizo alguien que tiene miedo que se haga justicia. Buscamos que la sociedad se de cuenta que debemos juntarnos y decir un firme no a hechos como éste".
Por su parte, ministros religiosos, entre los que se encontraban un rabino que coordina sus participaciones en la promoción en defensa de los derechos humanos agrupados en el Comité Social Religioso, repudiaron "el macabro hallazgo".
A la vez, autoridades responsables del predio indagan a personas que puedan haber visto a alguien durante el movimiento de tierra, mientras que militantes de DD.HH. analizaban presentar una denuncia formal ante la Justicia Federal.