El gobierno de Irán presentó hoy un documento en el que sostiene que la Conferencia Anual de Interpol “exculpó” en 2004 al grupo de doce iraníes que eran requeridos por la Argentina, al ser acusados como sospechosos del ataque a la AMIA diez años antes. Además, en ese mismo sentido, las fuentes del gobierno de Teherán adujeron que la Fiscalía “mintió” al adjudicar el atentado al conductor suicida Ibrahim Husein Berro, porque en realidad ese “mártir” se inmoló “en una batalla que se libró en el Líbano contra los sionistas”.
La agencia DYN accedió a un “estudio básico” que fue difundido oficialmente por Irán con el título “El proceso de AMIA, desde el inicio hasta la actualidad”, en el que el gobierno de ese país rechazó toda responsabilidad en la voladura de la mutual judía y dijo que Inglaterra lo indemnizó por haber detenido, a pedido de la Argentina, al ex embajador iraní en nuestro país, Hadi Soleimanpour.
El embajador iraní en Buenos Aires cuando estalló la bomba en la mutual judía fue capturado en Durhamn –a partir de un pedido de la Argentina– el 21 de agosto de 2003. El diplomático estaba acusado de ser responsable por el ataque que provocó 85 muertes y más de 300 heridos.
Sin embargo, Londres rechazó el pedido de extradición y liberó al diplomático, por lo que luego “Irán presentó una denuncia en el Tribunal Supremo de Gran Bretaña por ofensa contra el honor y reclamó una indemnización de 180 mil libras esterlinas, cantidad que fue pagada por el Gobierno del Reino Unido a ese país. Este nuevo panorama era visto por los medios de información masivos internacionales como un gran éxito logrado por la diplomacia iraní en su batalla librada contra la campaña de acusaciones y descrédito contra la República Islámica”.
El 'corte' en las relaciones. El informe dice que el apoyo de los gobiernos argentinos a las órdenes judiciales contra iraníes derivaron en la “disminución y casi el corte de las relaciones bilaterales políticas, económicas y culturales entre los dos países”.
El documento consigna que el ex juez del caso AMIA, Juan José Galeano, ordenó a Interpol la captura de doce iraníes y que luego "se mostraron lo falsas y banales que eran las tesis del" magistrado, destituido el año pasado.
"Irán remitió a Interpol pruebas documentales fehacientes con el fin de solicitar la derogación de dicha orden de detención –consignó el documento–, tras estudiar los documentos (...) se suspendió la orden", lo cual generó la "protesta" de la Argentina.
El documento agrega que “posiblemente, lo que le empujó a Nissman a mentir fue que después del encuentro producido entre las autoridades influyentes del Comité Judío de los Estados Unidos con (Néstor) Kirchner, y tras la concesión de un placa de méritos a la esposa del presidente argentino, el mandatario les prometió hacer un seguimiento serio del caso y que pronto tendrían noticias de la mano de Nissman”.
Ni Menem pudo con ellos. Irán destacó que ni el ex presidente Carlos Menem ni sus sucesores lograron “llevar el caso de la AMIA a resultados concluyentes” y subrayaron que “Menem y algunos altos cargos de su Gobierno fueron llamados a declarar a los tribunales como imputados y/o sospechosos” de encubrir el atentado.
Teherán afirma que el gobierno de Kirchner y los que lo precedieron “enfrentan”, por un lado, “una enorme campaña propagandística dirigida contra Irán”, y por otro, las sospechas que pesan sobre la Justicia, lo que provoca que “apoyen” las sentencias que se dictan “contra Hezbollá” e Irán “con consecuente disminución y casi el corte de las relaciones bilaterales políticas, económicas y culturales entre los dos países”.