POLITICA

Julio Alak salió a desmentir el "asadito"

El ministro de Justicia dijo que "algo de comer había que darle a la gente, lo que se dieron fueron sandwiches".

Festejo. Alak en la celebración de fin de año, el 27 de diciembre.
| Cedoc

El ministro de Justicia, Julio Alak, calificó hoy de "absoluta mentira" la realización de un asado y celebración realizado en los últimos días de 2012 en el predio de la ex ESMA, principal centro de torturas durante la última dictadura militar y en la actualidad un espacio para la memoria y recuerdo de las víctimas.

"Transformaron la presentación de un plan estratégico en una celebración o un asado... Es una absoluta mentira", aseguró el funcionario nacional.

En declaraciones a la Televisión Pública, Alak dijo que trabajadores del Ministerio de Justicia y de las instituciones que conforman el Espacio para la Memoria situado en la ex ESMA participaron de la presentación del "Plan Estratégico 2013-2015" de la cartera que encabeza.

"Algo de comer había que darle a la gente, lo que se dieron fueron sandwiches", señaló Alak. El encuentro, agregó, se realizó en un lugar en el que trabaja la agrupacion HIJOS.

En los últimos días, organizaciones sociales, defensoras de Derechos Humanos y dirigentes políticos cuestionaron la realización del encuentro en el predio de la ex ESMA y aseguraron que en la reunión al menos dos mil trabajadores del Ministerio de Justicia habían comido un asado.

Además, en algunos casos reclamaron la renuncia de Alak. Pese a los cuestionamientos, la presidenta Cristina Fernández salió ayer a defender al ministro de Justicia y afirmó que en el lugar "se han hecho y se seguirán haciendo asados".

Al igual que lo expresó también la Presidenta, Alak dijo que la difusión del encuentro se trató "de una noticia cazabobos" porque, a su criterio, "lo que generó fue tratar de tapar la resolución cautelar" que dictó "la Cámara de Clarín y la Rural en contra de los intereses del Estado, paralizando la estatización del predio" de Palermo.

Además, Alak cuestionó a los dirigentes de la oposición que también se sumaron a las críticas, en lo que consideró "una suerte de desesperación política".

"Prácticamente actúan en coordinación con Clarín y La Nación. Me llama la atención ver a (Miguel) Bonasso y (la diputada nacional del FAP) Victoria Donda, que se dicen progresistas, actuando con los medios de comunicación que hiiceron un silencio total" en la dictadura, comentó Alak.