El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, uno de los principales aliados del Gobierno, habría encontrado una posible solución al conflicto con los productores agropecuarios que, a un año y medio de la polémica resolución 125, siguen reclamando la baja de las retenciones a las exportaciones de granos .
Según publicó el diario Ámbito Financiero, el camionero propone crear un "impuesto ambiental", para tasar a las industrias que producen substancias contaminantes o no reciclables. Con lo recaudado se podría cubrir el vacío financiero que dejaría una posible baja a las retenciones, algo que pareciera ser la única respuesta que aceptarían los dirigentes de la Mesa de Enlace.
El Gobierno no puede bajar las retenciones, precisamente porque no puede bajar el gasto, y las retenciones son unas de sus principales fuentes de ingresos. La medida dejaría a los dirigentes rurales sin argumentos para convocar a nuevas movilizaciones y medidas de fuerza, como el último cese de exportaciones que concluyó esta semana.
Moyano acercó esta idea en persona a la Quinta de Olivos y Néstor Kirchner lo escuchó atentamente, afirmó Ámbito. Considerando la velocidad con la que el kirchnerismo toma algunas decisiones, no sería de extrañar que la medida se anuncie la semana que viene.