El ex almirante Emilio Eduardo Massera, representante de la Armada en la primera junta militar de la última dictadura, será enjuiciado en Italia a partir de septiembre próximo por el homicidio de tres ciudadanos italianos.
El represor deberá declarar ante un tribunal de Roma el 30 de septiembre de 2009 para enfrentar las acusaciones de su "corresponsabilidad más que fundada" en los crímenes de homicidio múltiple agravado por torturas y malos tratos sobre los italianos Giovanni y Susanna Pegoraro y Angela Maria Aieta.
Los abogados de Massera habían argumentado que su representado no podía presentarse a declarar por su estado de salud. Sin embargo, el pasado 4 de marzo, el juez del Tribunal de Roma Marco Mancinetti dio lugar a una pericia médica que certificaba que Massera, de 83 años, está en "plenas facultades" para afrontar un proceso, según informó el diario El País.
El estudio medico, de 28 páginas, afirma que el represor "debe ser considerada una persona con plenas facultades para ser juzgado, a pesar de los intentos de manipulación más o menos conscientes, con exagerados síntomas psíquicos ficticios". El juicio sobre Massera había quedado suspendido en 2005, cuando otra pericia médica aseguraba que padecía demencia.
Durante la última dictadura militar, el ex almirante era responsable del centro clandestino de detención que la Armada controlaba en la Escuela de Mecánica de la Armada. Allí estuvieron secuestradas unas 5.000 personas, de las cuales muchas fueron arrojadas al Río de la Plata en los llamados "vuelos de la muerte". Además, funcionaba una maternidad clandestina para dar a luz a los hijos de los detenidos.
Precisamente, los ciudadanos italianos Giovanni Pegoraro y Ángela Maria Aieta fueron detenidos en la ESMA en junio de 1977 y luego desaparecidos. Antes de eso, la mujer dio a luz a Susanna Pegoraro, que como muchos hijos de desaparecidos fue dada en adopció y luego encontrada por las Abuelas de Plaza de Mayo.
Por los mismos hechos ya fueron condenados a cadena perpetua los ex oficiales Jorge Eduardo Acosta, Alfredo Ignacio Astiz, Jorge Raúl Vildoza y Antonio Vanek; ninguno de ellos asistió a las audiencias del proceso de Roma, por lo que fueron juzgados y condenados en contumacia.
Massera había sido juzgado junto al resto de las juntas militares en 1985 y condenado a prisión perpetua, pero fue indultado por el entonces presidente Carlos Saúl Menem en 1990. El 11 de marzo pasado fue dado de alta tras haber estado internado un mes en el Hospital Naval, donde le instalaron un marcapasos en su sistema cardíaco.
La justicia italiana enjuiciará a Massera
Es por la desaparición de dos italianos y la apropiación de una bebé en la ESMA. El tribunal dice que está en condiciones de declarar.