La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reclamó de manera formal a la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos que permanecen detenidos en el país. El pedido se produjo luego de una reunión de urgencia del organismo, en un contexto marcado por el operativo de Estados Unidos en Venezuela y la caída de Nicolás Maduro.
El Gobierno venezolano informó la semana pasada la liberación de 116 personas detenidas, pero tanto la oposición como organismos internacionales expresaron serias dudas sobre el alcance real de esas excarcelaciones. Según datos recopilados por la ONU, de unas 800 personas privadas de la libertad por motivos políticos solo alrededor de 50 habrían recuperado su libertad hasta el momento.
“Esto está muy lejos de cumplir con las obligaciones internacionales de Venezuela en materia de derechos humanos”, advirtió la ONU en un comunicado oficial. El organismo manifestó además una preocupación particular por las mujeres que continúan detenidas, al señalar que la privación de la libertad suele tener un impacto agravado en su salud y en sus responsabilidades de cuidado.
Denuncias por detenciones arbitrarias y represión sistemática
En un documento titulado “Declaración de la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela”, la ONU alertó que ha documentado de forma extensa el uso generalizado y sistemático de la detención arbitraria como herramienta de represión política.
En ese marco, reiteró su llamado a la liberación inmediata de todas las personas detenidas arbitrariamente, y subrayó que quienes hayan sido excarcelados deben recibir atención médica urgente, en caso de necesitarla.
El organismo también alertó sobre el impacto profundo de esta situación en las familias de los detenidos. Exigió que los familiares reciban información clara y actualizada sobre el paradero y la situación legal de sus seres queridos, y que se garanticen visitas regulares y acceso a abogados. La ONU subrayó que la detención prolongada en régimen de incomunicación constituye una violación grave de los derechos humanos y debe cesar de inmediato.
La Misión internacional reclamó a las autoridades venezolanas mayor transparencia y urgencia en el proceso de liberaciones. En ese sentido, solicitó información pública sobre los criterios utilizados, los plazos previstos y la cantidad de personas que podrían ser liberadas en el futuro.
Además, instó a que las condiciones de detención se ajusten sin demora a los estándares internacionales, incluyendo el acceso a atención médica, contacto con familiares y abogados, y el cese inmediato de prácticas como la tortura y los tratos crueles, inhumanos o degradantes.
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Venezuela: persisten denuncias por nuevas prácticas represivas
Pese a valorar positivamente las recientes excarcelaciones, la ONU advirtió que el contexto general de represión en Venezuela sigue vigente. Según información recibida por el organismo, continúan operando colectivos armados que patrullan ciudades, intimidan a la población, realizan controles arbitrarios y revisiones de teléfonos móviles.
También se registraron nuevas detenciones de personas por expresar opiniones políticas, lo que refuerza la preocupación internacional sobre la falta de garantías para el ejercicio de derechos fundamentales.
“La comunidad internacional debe priorizar la exigencia de respeto a los derechos humanos en este momento crucial”, sostuvo la ONU. Si bien celebró cada liberación como un alivio para las personas afectadas y sus familias, remarcó que poner fin a todas las prácticas represivas sigue siendo una necesidad urgente.
LB cp