El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una nueva polémica internacional al compartir este lunes en su cuenta de la red social Truth Social una imagen editada de una página de Wikipedia en la que se lo describe como “presidente interino de Venezuela”, en el marco de los acontecimientos políticos recientes tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro.
La captura de pantalla lo mostraba con ese supuesto cargo desde enero de 2026, combinando el título de “presidente interino de Venezuela” con sus registros como 45.º y 47.º presidente de los Estados Unidos. La publicación se viralizó de inmediato en redes y medios internacionales, aunque en la versión real de Wikipedia no figura ninguna modificación de ese tipo.

La difusión de la imagen manipulada se produce poco más de una semana después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en una operación militar en Caracas que culminó con su traslado a Nueva York para enfrentar cargos federales. Posteriormente, la entonces vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió la presidencia interina de Venezuela conforme a la legislación interna del país.
A ese gesto se sumó otro reposteo que también generó repercusión: Trump compartió un mensaje de un usuario que sugería que el secretario de Estado Marco Rubio fuera “presidente de Cuba” y respondió con un escueto “suena bien para mí”. La publicación reforzó el tono provocador de su actividad en redes en medio de la escalada regional y las presiones de Washington sobre los gobiernos de Venezuela y Cuba.

La publicación no estuvo acompañada de aclaraciones por parte de Trump. El mensaje circuló en un contexto de alta tensión, con Washington afirmando estar “a cargo” de la situación en Venezuela, mientras Rodríguez continúa como presidenta encargada reconocida por Caracas.
Al ser consultado por la prensa durante un vuelo en el Air Force One, Trump afirmó que tiene previsto viajar a Venezuela en algún momento y subrayó que, a su juicio, el país “está funcionando muy bien” bajo la coordinación entre su administración y los líderes locales. En el mismo contexto, el mandatario estadounidense hizo declaraciones sobre otros temas de política exterior, incluyendo un comentario sobre Groenlandia, donde dijo que Estados Unidos buscaría quedarse “de una forma u otra”, argumentando que de lo contrario, potencias como Rusia o China lo harían primero.

El episodio se inscribe en una seguidilla de gestos y advertencias públicas de Trump hacia distintos países, desde Venezuela hasta Cuba y Groenlandia, que combinan presión política, mensajes disruptivos en redes y señales de poder. En ese marco, la publicación refuerza un clima de confrontación retórica y de redefinición forzada de liderazgos, con las plataformas digitales como escenario central de la disputa internacional.
gd cp