Legisladores y dirigentes opositores y economistas lamentaron la renuncia de Juan Carlos Fábrega al cargo de presidente del Banco Central de la República Argentina. Calificaron al funcionario como "un bastión del sentido común" y cuestionaron la política económica del gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
"Lo que está equivocado son las políticas (monetaria y cambiaria), por ello hay que hablar de políticas y no de los hombres", diagnosticó Martín Redrado, uno de los antecesores de Fábrega en el cargo. "Rompemos el chanchito para obtener dólares en el Banco Central y esto genera más presión cambiaria. Una negativa a mover el tipo de cambio genera problemas en sectores productivos, lo que generara menos producción y menos trabajo", sostuvo. El economista del Frente Renovador opinó que "el episodio de hoy (la salida de Fábrega y su reemplazo por Alejandro Vanoli) profundiza la tendencia de los últimos tiempos: el Banco Central era el gran proveedor de pesos ante las necesidades del Gobierno nacional, y cada vez cuenta con menos dólares, lo que permite proyectar mayor tensión cambiaria".
Ernesto Sanz destacó que Fábrega, "era uno de los últimos bastiones del sentido común" y que su alejamiento demuestra que "el Gobierno está desorientado y sin rumbo". "Los funcionarios que le hacen daño a la economía se quedan y los que dan certezas se tienen que ir" dijo el precandidato presidencial de la UCR según la agencia DyN. "La renuncia de Fábrega demuestra que los culpables de la inflación, la recesión, el desempleo y de que la economía siga estancada no hay que buscarlos a 10 mil kilómetros de la Argentina, están en a 20 cuadras del Congreso", remató el senador.
Martín Lousteau aseguró que la renuncia del titular del BCRA "genera más incertidumbre" sobre la economía. "Luego del discurso de ayer, cualquier funcionario que tenga dignidad, tras lo manifestado por la Presidenta, que implica una pérdida de confianza, tiene que renunciar: no me sorprende lo sucedido", declaró el exministro de Economía a TN. Sobre la designación de Vanoli, consideró que implica "generar cada vez más cohesión interna", lo cual "complica el diagnóstico de las medidas que se deben tomar de aquí en más". "Lo que el gobierno muestra es que tiene cero tolerancia al disenso interno y cero vocación de consenso externo: se está encerrando en una lectura de la realidad, alejada de la verdad y cada vez resulta más compleja", remató el diputado de UNEN
Alfonso Prat Gay consideró que la salida del funcionario es un "objetivo cumplido" del ministro de Economía, Axel Kicillof, que mantenía una interna abierta con el banquero. "Era previsible la renuncia de Fábrega después del discurso de ayer de la presidenta Cristina Fernández; esto sucede cuando el BCRA no es independiente", expresó el diputado nacional de Frente Amplio-UNEN. "Ayer hubo una puesta en escena apostando a que el titular del Banco Central se fuera solito, sin que nadie lo tuviera que echar", caracterizó.
"Es una demostración de la complicada situación económica del país y de la falta de capacidad del gobierno para resolverla", afirmó Miguel Bazze, vicepresidente de la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados. "El gobierno insiste en negar los problemas y en victimizarse permanentemente en lugar de asumir su responsabilidad para poner limite al déficit, a la inflación y generar condiciones de previsibilidad para la inversión", agregó el legislador radical. "En la medida en que el Poder Ejecutivo siga ignorando la realidad y se encierre en posiciones que han demostrado en estos últimos años ser absolutamente erróneas los argentinos vamos a padecer el agravamiento de la situación de la economía", completó.
El economista Juan Carlos de Pablo consideró "preocupante" la renuncia de Fábrega y advirtió que si persiste la emisión monetaria "ni siquiera él podría frenar un incremento de la inflación". En declaraciones a Radio El Mundo, dijo que, hasta donde él sabía, el presidente de la Comisión Nacional de Valores, Alejandro Vanoli, "no conoce el trabajo que conlleva ser el titular de esta entidad y me parece que carece de idoneidad para el cargo". "El gobierno está lelo y nadie le cree nada", diagnosticó y sostuvo que Fábrega "era una persona que conoce de la operatoria cambiaria". "La acusación de la presidenta de ayer fue grave porque dijo que se filtró información desde el Banco Central hacia los bancos sobre cierta medida y creo que después de esta acusación, Fábrega decidió irse", concluyó.