Algunas reuniones fueron al caer el sol, otras a media tarde, se usaron bares de hoteles, oficinas privadas y se los consultó a todos por separado. Se tomó café, algún capuchino bien cargado y hasta se llegó a compartir un partido de fútbol desde el cómodo sillón de un hotel céntrico, el mismo donde Cristina Fernández de Kirchner festejó su último triunfo electoral.
Desde hace meses, algunos operadores del Grupo Clarín mantienen reuniones con los principales dirigentes de la oposición en una ronda de consultas informales en busca de recomendaciones sobre cómo afrontar el día después al 7D.
Con la mayoría de ellos existió un objetivo claro y manifiesto: se les consultó cómo jugarán políticamente ante el peor de los escenarios: la intervención del Grupo.
En varias de las reuniones participó Jorge Rendo, director de relaciones externas del Grupo, y según algunos de los dirigentes consultados también habrían estado presentes algunos de los abogados de la empresa.
Lea la nota completa en la edición impresa del Diario PERFIL.