POLITICA

Las revelaciones del cuñado de Mauricio Macri

Perfil.com accedió a la declaración de Néstor Leonardo.

Néstor Leonardo con Sandra Macri en el casamiento de 2004.
| Cedoc

El testimonio de Néstor Daniel Leonardo, cuñado del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri sumó a la causa por las escuchas presuntamente ilegales condimentos dignos de un culebrón mexicano. Amenazas de muerte, un secuestro misterioso y un ofrecimiento formal de su suegro, Franco Macri, para que "abandone" el clan familiar: "¿Cuánto querés?", le habría dicho.

En la declaración testimonial que ayer le tomó el juez a cargo de la investigación, Norberto Oyarbide, Leonardo justifica la intervención a su celular sin vueltas: "(...) Atribuyo la pinchadura a la relación que tengo con la familia Macri,
por medio de mi esposa, Sandra Cristina Macri, que ya desde el inicio de nuestra relación, el padre, Franco Macri se opuso y en reiteradas oportunidades quiso, no sólo comprar mi disolución matrimonial, sino que además me amenazó en reiteradas oportunidades como lo hizo también a mi abogado personal, el Dr. Luis Eduardo Conde".

Para sostener la acusación, el hombre -parapsicólogo y enfermero auxiliar- contó sobre una reunión que mantuvo con su suegro. "¿Vos sabés a qué viniste? Y le digo, sí, a hablar de Sandra, y me manifiesta: 'No, esto es así, alejate de mi hija y vos sabés que económicamente necesitás. ¿Cuánto querés?". Acto seguido, agregó Leonardo, le respondió con sorpresa "¿De qué me está hablando?". Y me dice que este asunto quedaba entre nosotros, en silencio, que piense cuánto dinero quería y que me comunique con su abogado personal, el Dr. Granero". En su testimonio añade: "También me refirió que a la larga esto iba a terminar mal, que lo tomé como una amenaza, golpeando la mesa violentamente". En ese momento, cuenta que su respuesta fue contundente: "Lo único que le contesté era que el amor no se compra y que no sabía que él se manejaba de esa manera".

Después, habla de dos episodios sugerentes. Una denuncia por amenazas telefónicas presentada en los tribunales de Morón -en su declaración apunta: "me comprometo a aportar a la brevedad al juzgado toda la información que tenga en mi poder"- y un secuestro del que fue víctima, cuando transportaba dinero de su esposa: "(...) aconteció un día que yo estaba llevando un pago de $18.000 que tenía que abonar a los empleados de seguridad de la quinta de Franco Macri -en la que una de las propiedades es de mi mujer Sandra- y a realizar un pago al banco".

Tal como anticipara ayer el portal Online 911, Leonardo fustiga al padre y hermano de su esposa cuando dice, sin más, que tanto Mauricio como Franco Macri "tienen interés en que yo desaparezca de la familia". En otro pasaje, sugiere que Richard Ford, jefe de seguridad de los Macri, "tendría los medios logísticos suficientes para realizar escuchas, seguimientos de personas, fotografías y filmaciones. En varias oportunidades lo llamaban en los años 2007 y 2008 y me decían hasta cómo estaba vestido".

Las pinchaduras en su teléfono se dieron a mediados de 2008. Esta mañana, Oyarbide sostuvo ante la prensa que Leonardo "está enfermo de bronca" por el espionaje en su contra y aseguró que, en medio de la investigación, las escuchas se aplicaron a "un importante empresario, dueño de supermercados, el señor Coto, que tenía dos teléfonos tomados de dos gerentes importantes".