El jefe de Gobierno porteño busca desesperadamente "encarriar" su proyecto de policía metropolitana, duramente golpeado primero por la frustrada designación de Jorge "Fino" Palacios y ahora por el escándalo de las escuchas ilegales que realizó el presunto espía Ciro James. Lo cierto es que, tratando de mantener la iniciativa, Macri decidió designar a un civil a cargo de la nueva Policía.
Fuentes citadas por el diario La Nación indicaron que Macri tentó con el puesto de jefe de su policía al diputado nacional Eugenio Burzaco, que habría dado el si a la compleja tarea. Burzaco sería secundado por el comisario Osvaldo Chamorro, que estaba como subjefe junto a "Fino" Palacios y luego quedó interinamente a cargo.
El martes, Macri había denunciado ante la Justicia que la administración nacional de Cristina Fernández, a través de la Policía Federal y del presunto espía Ciro James, realizó un "operativo" para impedir la puesta en marcha de la Policía Metropolitana, y pidió que se allanen importantes oficinas estatales.
Macri reclamó que se investigue un presunto complot contra su flamante fuerza y que se allanen el Departamento Central de La Policía Federal Argentina y el Ministerio de Justicia para buscar información sobre las actividades de James, quien trabajó el Ministerio de Educación porteño.
Sin apuntar a persona alguna directamente, pidió que se determinen los responsables de "falsedad ideológica de documento público y violación de los deberes de funcionario público e infracción a la ley de inteligencia nacional". Así, la comuna replicó las denuncias públicas, provenientes del Gobierno nacional, que lo involucraban con las actividades de James, ex agente de inteligencia de la Policía Federal que, mientras estaba en Educación, buscaba ingresar a la Policía Metropolitana a través de su relación con el primer jefe de la fuerza, Jorge "Fino" Palacios, procesado por encubrimiento en la investigación del atentado a la AMIA.