El ministro de Educación Alberto Sileoni anunció ayer, durante la 47° Asamblea del Consejo Federal, que todos los alumnos de 4º a 6º año del país incorporarán el libro ¿Cómo enfrentar la pobreza y la desigualdad? del economista Bernardo Kliksberg a su currícula.
Los textos, que no ahorran elogios a los gobiernos de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y de su antecesor Néstor Kirchner, se incluirán como "contenido transversal", ya que abarcarán varias materias, con temas sobre educación, pobreza, economía, cambio climático, salud, seguridad y corrupción, entre otros.
"El proyecto abierto en 2003 por el presidente Néstor Kirchner, después de una de las peores crisis por las que haya pasado el país, es respaldado firmemente por la gran mayoría de la población, y el liderazgo presidencial de Cristina Fernández de Kirchner se ha ganado niveles de respaldo masivo inéditos", reza uno de los párrafos del cuestionado libro de Klisberg.
Otro párrafo agrega que "hay políticas públicas creadoras de desigualdad como las aplicadas en la Argentina en los ‘90, que hicieron que 8 millones de personas dejaran de ser clase media y se transformaran en pobres en esa década, y políticas proigualdad, como la Asignación Universal para hijos de trabajadores informales, puesta en práctica por Cristina Fernández de Kirchner, que protege ya a 3.700.000 niños pobres del país".
El ministro de educación de Córdoba, Walter Grahovac, dijo al diario Clarín que "en nuestras escuelas no se abordan las políticas de un gobierno en particular, hay que ofrecer todas las miradas. Queremos despertar el espíritu crítico de los alumnos. Será cada provincia la que en definitiva elegirá si usar este material o no".
En cambio, el ministro de educación porteño, Esteban Bullrich, salió a criticar fuerte los nuevos contenidos. "Nos parece que es volver al discurso único. Tiene una visión parcial e ideologizada. Necesitamos que los jóvenes generen su propia opinión y la obra de Kliksberg no es objetiva en el análisis de los datos", sostuvo.
"Nosotros en la Ciudad vamos a proponer que esos contenidos se dicten, pero complementados con otros de otro perfil. El programa se llama ‘Cómo comprender el mundo’, pero el mundo no es los ojos de Bernardo Kliksberg. Así no se generan ciudadanos plenos", comentó el funcionario al matutino.
Klisberg justificó su libro ayer ante la Asamblea del Consejo Federal, junto a Sileoni: "La educación de excelencia no garantiza la calidad ética: no basta con que una persona disponga del mejor stock de conocimientos para asegurar que esa persona utilice sus conocimientos en pos del bienestar colectivo", opinó.
"En pocos lugares del mundo se les enseña a los chicos a comprender el mundo. Si sólo leen los diarios, o ven la tele, o buscan en Internet, eso no es suficiente; porque falta aquello que une los cabos. Falta la comprensión, que no es lo mismo que tener informaciones sueltas", concluyó el economista.