Al menos 40 organizaciones piqueteras, sociales y políticas marcharon hoy a la Jefatura de Gobierno porteño para denunciar la disminución de los planes asistenciales y la aplicación de una "política represiva" de las manifestaciones, liderada por la nueva Policía Metropolitana.
La movilización, que comenzó cerca de las 18 en el Obelisco y concluyó en la sede de la Comuna, también exigió la disolución de la nueva fuerza de seguridad de la Ciudad -tras el anuncio de que impedirá los cortes de calles- y el desplazamiento del jefe de esos uniformados, el comisario retirado de la Federal Jorge "Fino" Palacios.
La marcha estuvo encabezada por el Bloque Piquetero Nacional, la Corriente Clasista y Combativa y el Frente Darío Santillán, y contó con la participación de organizaciones de derechos humanos y hasta sindicales, como los maestros agrupados en Ademys.
Ante el rechazo a la política social y de seguridad anunciada por el gobierno de Mauricio Macri, el ministro de Justicia porteño, Guillermo Montenegro, defendió la puesta en marcha de la fuerza y resaltó que Palacios e s "la mejor figura para conducirla".
La cerrada defensa del jefe de la fuerza -blanco principal de las críticas de la protesta- coincidió con la decisión del ministro de Justicia de la Nación, Julio Alak, de aceptar a Palacios en una comisión que él y Montenegro encabezarán para avanzar con la coordinación de las futuras tareas que tendrán que desplegar en la ciudad la Metropolitana y la Federal.
La decisión de Alak fue confirmada en un comunicado oficial de la Ciudad, pese a que el propio ex presidente Néstor Kirchner y el oficialismo nacional cuestionó el nombramiento de Palacios y reclamó su inmediato desplazamiento, debido a que fue involucrado en causas penales vinculadas al atentado a la AMIA y a las muertes durante la represión en diciembre de 2001.
En la movilización a la sede de las oficinas porteñas, las organizaciones, agrupadas en la coordinadora "La dignidad no se privatiza", denunciaron el "intento de criminalizar la protesta social" y también pidieron la eliminación de la Unidad de Control del Espacio Público (UCEP).
Los militantes políticos y sociales marcharon por Diagonal Norte y frente a la Plaza de Mayo leyeron una proclama, en la que denunciaron "el proyecto de exclusión, represión y más corrupción" de la administración porteña.
Finalmente, exigieron "la disolución de la UCEP, fuera Palacios y no a la Policía Metropolitana, no al avance represivo, emergencia habitacional y basta de desalojos".
"La creación de esta fuerza será un factor de agravamiento de la represión contra el pueblo y los trabajadores. Ya se anuncia que será utilizada para la represión de cada protesta que interrumpa el tránsito y será también la fuerza de choque en desalojos contra familias que obligadas a ocupar viviendas o contra los que tomen fábricas contra los cierres y despidos que se multiplican con la crisis", concluyó la proclama.
Fuente: DyN.