El presidente Javier Milei cuestionó este jueves a la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner y la acusó de haber "robado 10.000 millones de dólares" mediante el Banco Central en 2010, durante su primera presidencia.
Las declaraciones fueron realizadas en un mensaje por cadena nacional con motivo de la presentación del proyecto de reforma del Banco Central. En ese contexto, el mandatario vinculó a Fernández de Kirchner con presuntas maniobras de corrupción durante su gestión y aludió a la condena que pesa sobre la exmandataria en la causa Vialidad.
"La voracidad y la pasión por robar de la alta política no terminaron allí", afirmó Milei al repasar distintas políticas económicas de gobiernos anteriores, entre ellas el régimen de convertibilidad.
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A continuación, el Presidente afirmó que "en 2010, con motivo de la creación del Fondo del Bicentenario", la entonces mandataria Cristina Fernández de Kirchner y la expresidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, "le robaron al Banco Central 10.000 millones de dólares".
En ese pasaje de su discurso, Milei se refirió a Fernández de Kirchner como "expresidenta y ahora condenada por delitos de corrupción" y sostuvo que ambos hechos estuvieron vinculados.
Las acusaciones contra Cristina Kirchner y Marcó del Pont fueron utilizadas por Milei para justificar la necesidad de modificar la Carta Orgánica del Banco Central. Según sostuvo, el objetivo de la iniciativa es evitar que futuros gobiernos vuelvan a utilizar la autoridad monetaria como fuente de financiamiento del gasto público, una práctica que el Presidente responsabiliza por los recurrentes procesos inflacionarios de Argentina.
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El proyecto restablece como misión exclusiva del Banco Central la preservación del valor de la moneda y elimina el mandato múltiple incorporado en la reforma de 2012, que habilitó a la entidad a promover objetivos vinculados con el empleo, el desarrollo económico y la equidad social. Para el Gobierno, ese cambio amplió la discrecionalidad del Poder Ejecutivo sobre la política monetaria y debilitó la independencia del organismo.
Entre los cambios previstos también figura la prohibición expresa de otorgar adelantos transitorios al Tesoro Nacional y de cualquier otro mecanismo de financiamiento monetario del déficit fiscal. Además, la iniciativa busca blindar a las autoridades del Banco Central mediante mayores requisitos para su remoción, con el argumento de reducir la influencia de los gobiernos de turno sobre la conducción de la entidad.
Durante la cadena nacional, Milei adelantó además que impulsará una modificación al Código Penal para que la emisión de dinero destinada a financiar al Estado sea considerada un delito. El mandatario calificó esa práctica como una “estafa” contra los argentinos y aseguró que quienes la autoricen podrían enfrentar responsabilidades penales.
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La reforma del Banco Central forma parte de un paquete más amplio de iniciativas económicas que el Poder Ejecutivo prevé enviar al Congreso. Entre ellas se encuentra el denominado “grillete fiscal”, un mecanismo que impediría sostener presupuestos con déficit y que, de no corregirse el desequilibrio de las cuentas públicas, prevé la paralización de actividades no esenciales del Estado, la suspensión de nuevas contrataciones y de transferencias discrecionales, además de dejar sin salario a las máximas autoridades políticas hasta que se restablezca el equilibrio fiscal.
Hasta el momento, ni Cristina Fernández de Kirchner ni Mercedes Marcó del Pont respondieron públicamente a las acusaciones formuladas por el Presidente durante la cadena nacional.
LT/CS