El Gobierno de Javier Milei profundizó durante agosto el ajuste sobre el gasto público para sostener el equilibrio de las cuentas del Estado. Según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el gasto primario de la Administración Nacional registró una caída real interanual del 9,96%, en lo que representó el mayor recorte mensual de 2026.
El ajuste se produjo en un contexto en el que el Gobierno busca preservar el superávit fiscal y mantener la disciplina sobre las cuentas públicas. La estrategia oficial apunta a evitar que la desaceleración de algunos ingresos tributarios genere un deterioro del resultado fiscal.

De acuerdo con el relevamiento, el gasto primario devengado alcanzó en agosto los $11,26 billones. Al descontar una inflación estimada del 1,6% para el período, el resultado mostró una reducción cercana al 10% frente al mismo mes del año anterior.
Dónde estuvo el ajuste de Milei
Uno de los principales recortes se registró en las transferencias discrecionales a las provincias. Según las estimaciones difundidas sobre la ejecución presupuestaria, los envíos no automáticos a las jurisdicciones tuvieron una caída real de alrededor del 82% interanual en agosto. Otros relevamientos ubicaron la reducción incluso por encima del 85%.
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El recorte no alcanzó de la misma manera a la coparticipación federal automática, que mantuvo un comportamiento prácticamente estable durante el mes. De esta manera, la mayor parte de la reducción se concentró sobre los fondos que el Gobierno nacional decide transferir discrecionalmente a las administraciones provinciales.
Las jubilaciones también formaron parte de las partidas que explicaron la baja del gasto. El gasto previsional registró una disminución real cercana al 10% interanual, mientras que los haberes continúan representando uno de los componentes de mayor peso dentro del presupuesto nacional.

Otro de los rubros afectados fueron los programas sociales. Las partidas destinadas a asistencia estatal, sin contabilizar la Asignación Universal por Hijo (AUH), mostraron una caída real de aproximadamente 40% durante agosto.
También se redujeron los recursos destinados al funcionamiento de los organismos públicos. El gasto en bienes y servicios cayó cerca de 20% real, mientras que las partidas correspondientes a los salarios de la Administración Nacional disminuyeron alrededor de 8% interanual.
La evolución de agosto se inscribe en un proceso de ajuste que el Gobierno viene llevando adelante desde el inicio de la gestión. Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) había señalado que, durante los primeros siete meses de 2026, el gasto del Sector Público Nacional acumulaba una reducción real del 30,4% respecto del mismo período de 2023.
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El objetivo central de la administración de Milei continúa siendo preservar el equilibrio fiscal aun frente a una menor dinámica de algunos ingresos. En agosto, el gasto avanzó en sentido contrario a la necesidad de sostener determinadas partidas y volvió a colocar al ajuste fiscal como una de las principales herramientas de la política económica.
La decisión implica priorizar la meta de superávit fiscal por sobre una expansión del gasto público, en un escenario en el que distintos sectores vienen reclamando una flexibilización de la política económica para apuntalar el consumo y la actividad. El resultado de agosto mostró, en cambio, que el Gobierno mantiene su estrategia de reducción del gasto.
RG/MSS