Este miércoles 10 de junio, a partir de las 11 horas, se realizará la subasta pública del Complejo Casino de Necochea, un espacio que supo ser un ícono de la Costa Atlántica, recibiendo hasta cinco mil personas por día, y ahora se encuentra abandonado.
El procedimiento se realizará en el Salón de Actos "Domingo J. Taraborelli" del edificio municipal de Necochea y, según indicó Clarín, saldría por el piso impuesto de 4.878 millones de pesos y solo se espera que el único oferente ratifique su oferta, en este caso la firma A Toda Vela Mar S.A.

En este caso, el único oferente es un grupo integrado por Casinos Victoria y empresarios con firmas en Necochea y Balcarce correspondientes a los rubros inmobiliario y automotriz, respectivamente. La base de la subasta por la que adquirirían las parcelas fue establecida por peritos del Banco de la Provincia de Buenos Aires.
"La subasta marcará un antes y un después para el frente costero necochense y para toda la ciudad, abriendo el camino hacia la recuperación y transformación de uno de los espacios más emblemáticos de Necochea", sostuvieron desde el municipio.
La decisión de llevar adelante la subasta se concretó luego de que la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de Mar del Plata resolviera favorablemente la instancia judicial planteada y revocara la medida cautelar que había suspendido el proceso y le permitiera a la municipalidad reanudar el trámite.
Tras la resolución de la Justicia se reactivó el procedimiento administrativo y se fijó este miércoles como la nueva fecha para realizar la subasta que originalmente iba a realizarse en febrero. Desde la Municipalidad de Necochea aseguraron que se trata de una "iniciativa considerada estratégica para el desarrollo local".
El remate está enfocado en uno de los terrenos más codiciados de la ciudad, conformado por un conjunto de parcelas sobre la avenida 2 y las calles 4 y 91, ubicado frente al mar, en una posición estratégica en el frente costero de la ciudad.
El complejo que será subastado fue inaugurado en febrero de 1973 y buscaba consolidar a Necochea dentro del circuito turístico de la Costa Atlántica para fomentar el turismo. Su arquitectura y estética apuntaban hacia el futurismo y se destacaba por su auditorio en forma ovalada suspendido sobre el conjunto, llamado "platillo volador".
El espacio construido por Lotería Nacional, que no tardó en convertirse en uno de los puntos más reconocibles de Necochea, contaba con una amplia propuesta recreativa, con salas de juego, teatro, bowling, piletas, locales comerciales, espacios gastronómicos y áreas destinadas a actividades deportivas y culturales.
No obstante, el funcionamiento del complejo luego fue afectado por falta de inversiones y la crisis se profundizó tras una serie de incendios que dañaron partes fundamentales de la estructura. En este contexto, en los años '90 pasó a la Provincia de Buenos Aires y luego se cedió a la Municipalidad local.
Tras un largo proceso de degradación, el complejo pasará a nuevas manos mediante el procedimiento autorizado por el Concejo Deliberante, el cual estipuló condiciones específicas y pautas urbanísticas a respetarse en cualquier proyecto futuro que se realice en el lugar.
AS/ff