No identificaron huellas en el llavero de López
Estaban hace pocos días en el patio de la casa del testigo desaparecido desde hace más de dos meses. El fiscal indicó que para confirmar la ausencia de huellas, la Gendarmería hará otro peritaje.
Los peritajes dactilares realizadas al llavero encontrado en el jardín de la casa de Jorge Julio López, el albañil que testificó contra el represor Miguel Etchecolatz , no identificaron huellas digitales.
Así lo confirmó el fiscal penal platense, Marcelo Martini, quien aseguró que " no se pudo constatar la presencia de huellas digitales" en el llavero hallado ayer.
El informe de la Superintendencia de la Policía Científica, determinó que "se concluye en la muestra térrea de la zona señalada como la zona de hallazgo del llavero en cuestión, con las técnicas aplicadas, no se halló indicios de intercambio de material".
"Con relación al cuero del llavero, el mismo no presenta signos de haber estado expuesto al ataque de las inclemencias climáticas, calor, lluvia, humedad, lo que hubiera provocado en él la pérdida de flexibilidad y deterioro generalizado, por lo que su exposición a las inclemencias climáticas es bastante inferior a los 60 días", precisó el peritaje.
El informe agrega que "para respaldar esta conclusión de acuerdo a lo propuesto por la Policía Científica y homologado por el fiscal, se hará con materiales de la misma composición y un trozo de cuero -lo más parecido posible al de autos-, una experiencia de campo tendiente a demostrar la conclusión".
El fiscal penal platense explicó que dispuso " que Gendarmería realice el mismo peritaje para certificar esas conclusiones".
El llavero fue arrojado en el jardín de la casa que habitaba el albañil, en el barrio platense de Los Hornos, " entre 10 y 15 días atrás", informaron fuentes de la investigación.
La fecha fue determinada a través de pericias realizadas en base al óxido del metal de las llaves y el estado del cuero del llavero, precisó un vocero de la pesquisa.
El llavero fue encontrado por su nuera en el jardín de la casa que habitaba el albañil, en el barrio platense de Los Hornos.
Fuente: Télam