POLITICA
encuestadores y publicistas

Qué rol jugarán la corrupción, Cristina, la economía y Macri, según analistas

Haime, Duran Barba, Baintrub y Germano analizan los posibles escenarios de cara a 2019. Falta de coincidencias respecto al impacto de la crisis y las posibilidades del peronismo.

Cristina entrando a tribunales 09182018
Cristina entrando a Tribunales | NA

A un año de las elecciones generales, y a solo nueve meses y 14 días para las PASO, los principales analistas y consultores prefieren no arriesgar en sus pronósticos. Perciben un escenario en ebullición, tanto en la oposición como el oficialismo. Con un agregado: los últimos años, cargados de cisnes negros y proyecciones fallidas a nivel mundial, los obligan a la cautela. Les falta la confirmación de dos datos clave que podrían ir conectados: si Cristina Kirchner se candidatea o no, más la posibilidad de una unidad amplia en la oposición.
Cuanta mayor dispersión haya en el peronismo, mejor para el Gobierno. Y, a priori, arriesgan que a Mauricio Macri le convendría rivalizar con la ex presidenta en un ballottage. Sobre los discursos de campaña, no prevén demasiada audacia: el macrismo insistirá en su fórmula de la polarización con “populismo”, combinado con su propia versión de que estamos mal (por culpa de la herencia), pero vamos bien. El peronismo hará hincapié en la responsabilidad oficialista en la crisis económica, dando por superado el Gloriagate. El único agregado temático, en pugna entre bandos, podría ser el de los derechos ciudadanos, como feminismo, aborto y licencias laborales.
Al igual que en elecciones pasadas, los analistas creen que el tercio de los indefinidos volcará el resultado. Pero con un ítem novedoso: el desencanto creciente sobre el sector que no está embanderado. El candidato que gane lo hará con votos prestados y bastante más desilusionados que en 2015.
“En octubre de 2014 había una tendencia clara en la oposición: Macri subía y Sergio Ma-ssa bajaba. Ahora, no existe un movimiento parecido. El kirchnerismo no perdió a su núcleo duro, aún con los cuadernos. El peronismo ortodoxo no sube. Y el Gobierno cayó mucho más en imagen y en confianza que en votos”, afirma el politólogo Juan Germano, de la consultora Isonomía.
Entre los que no tienen el voto definido, Germano percibe una suerte de desencanto general, ante elecciones que todavía se presentan lejanas y sin un menú claro de candidatos. “La inflación versus los cuadernos es una realidad contra otra realidad. El desafío de todos es crear ilusión en una ciudadanía desencantada. Es difícil hacer campaña sin ilusión”, remata el director de Isonomía.  
Para el consultor Hugo Haime, “si el peronismo se unifica, Cambiemos se termina”. Así, el oficialismo ya no depende de sí mismo: “Necesita que Cristina sea candidata, que el peronismo vaya dividido, y presentar a su mejor candidato, que podría ser María Eugenia Vidal y no Macri”.
Obviando nombres propios, Haime señala que alrededor de una 60% de la población comparte un sistema de creencias sobre la necesidad de un Estado activo, desarrollo interno y fomento de Pymes. En caso de encontrar una representación centralizada, ese segmento desbancaría a un Cambiemos ya identificado con otros valores.
Publicista y director de la consultora Persuasión, Martín Baintrub describe un escenario abierto. Si bien rechaza subestimar a Cambiemos, opina que “las encuestas históricas dicen que a la gente le preocupa la economía; después la inseguridad, y recién en tercer lugar la corrupción. El ballottage de 2015 fue un poco una excepción a esta regla. Es difícil que la corrupción vuelva a ser central en 2019, si la gente no tiene plata en el bolsillo”.
Desde una visión entre analítica y partidaria a la vez, Jaime Duran Barba asegura que se reeditará el clima de 2015 porque “la dinámica de la sociedad lleva a eso: Macri propuso un cambio a una política que venía existiendo desde hace décadas y que llegó a su clímax con Cristina”. El asesor macrista plantea un camino binario: “vuelve el peronismo o vamos a algo nuevo”.
Sobre los ejes de campaña, considera que “la economía no puede quedar al margen, ni ser todo. Si se empieza a ver una recuperación con Macri, las posibilidades de la reelección se incrementan. No es tan claro que un triunfo peronista nos llevaría a la prosperidad”.
Para Duran Barba, la revelación de los cuadernos facilitará la polarización. “Con todo el escándalo, Cristina mantuvo sus números y los incrementó un poco. Los kirchneristas están mucho más fanáticos que antes. Sus adversarios ratifican lo que creían y se vuelven más anti K”.