lunes 27 de junio de 2022
POLITICA debate a futuro

Resistencias y advertencias sindicales a las propuestas de reformas laborales

Desde Juntos por el Cambio ya empezaron a plantear ideas de cambios al régimen de trabajo. En el sindicalismo hay voces que aceptarían el debate, aunque aclarando que “nunca” puede ser relegando derechos de los trabajadores. Gerardo Martínez, de la Uocra, destaca los acuerdos con empresarios en su sindicato. Desde la CTA Autónoma advierten: “Es imposible que nos sentemos a discutir con el macrismo”.

29-05-2022 03:17

Los anuncios y diversas propuestas relacionadas con la reforma laboral que surgen desde la oposición no despiertan los mejores sentimientos en el sindicalismo, que ve cualquier cambio como un intento de flexibilizar condiciones para los trabajadores. Aunque entre los distintos gremios también surgen matices.

Por un lado, se encuentran los que mantienen una posición expectante y están abiertos a discutir cambios, siempre y cuando “sean en beneficio de los trabajadores”. Bajo ese lema, aparece Gerardo Martínez, de la Uocra, quien apuesta a modificaciones que den oportunidades tanto para el empleado como para el empresario, con los convenios de su sindicato como ejemplo: “Así funciona en la Uocra, y es necesario diseñar un nuevo modelo sin bajar condiciones de pretensiones de ganancias de empresarios y trabajadores”, graficó.

El líder sindical advirtió que lo que sucede en su colectivo sindical es trasladable a otras actividades siempre y cuando exista consenso en la negociación colectiva de los distintos actores. Ante PERFIL, reclamó debate entre Gobierno, empresarios y trabajadores en pos de “una estrategia para resolver el problema de desocupación y precariedad laboral que tenemos. Tiene que haber un diálogo para decir hacia qué país vamos. Es difícil pedirle al sector de los empresarios que hagan un esfuerzo sin tener en claro cuál es el rumbo. Hay que convocar a los sectores del desarrollo productivo y definir el modelo que quieren y cada uno se va a ubicar ahí”.

“Es necesario un nuevo modelo sin bajar condiciones de empresarios y trabajadores”

Por lo bajo, otros dirigentes de la CGT se suman a las ideas de Martínez, siempre colocando el mismo asterisco: avisan que el saldo de la discusión no puede terminar con los trabajadores cediendo derechos ante un empresario “ávido” de ganancias: “El tema tiene muchos matices pero hace falta actualizar convenios colectivos, ya que varios quedaron atrasados. Y sobre todo, es necesaria una reforma laboral que termine con el trabajo esclavo en pleno 2022: vemos chicos con una bicicleta, trabajando en plataformas, sin obra social, sin ART, sin paritarias”.

Uno de los representantes sindicales que pisa fuerte en la CGT de Córdoba, en esa dirección, mencionó, en diálogo con este medio, que está a favor de modificaciones si se dan con una conversación entre los protagonistas y “con todos los números en la mesa”. “Necesitamos cambios que permitan la incorporación de tecnología, que se actualicen escalas salariales y sobre todo que cada parte gane lo que tenga que ganar”, lanzó.

Por otra vertiente, así como surgen voces a favor de abrir el debate, aparecen otras que marcan divergencias. El triunviro cegetista Carlos Acuña, consultado por este tema, se preguntó: “¿De qué reforma laboral hablan?, Si en vez de ocho horas trabajamos seis, apoyo. Pero si la reforma laboral es para quitarle derechos a los trabajadores, va a ser una batalla y la CGT se va a plantar”. Andrés Rodríguez, otro de los referentes de la central obrera, siempre destacó que el acuerdo con el FMI no implicó “un ajuste o una reforma laboral como parte de la negociación”.

Y desde la CTA Autónoma, que lideran Hugo Godoy y Ricardo Peidro, dejan en claro que la discusión se puede abrir a ciertos cambios. Pero, en ningún escenario, habrá sintonía con las propuestas que emanan desde Juntos por el Cambio que piden flexibilizaciones: “El macrismo apuesta a la flexibilización laboral de los 90, con resultados que ya vimos. Es imposible que nos sentemos a discutir con ellos”, determinaron.