lunes 04 de julio de 2022
POLITICA La estrategia del presidente

Tercer intento de relanzamiento de AF con una economía vapuleada por sus socios

Casa Rosada lanzó esta semana el eslogan “Primero la gente”, una nueva consigna para bajar un mensaje de la gestión. Los anteriores habían sido “Argentina unida” y “Reconstrucción argentina”. Sin embargo, sus aliados kirchneristas y massistas seguirán apuntando a la gestión de Martín Guzmán en Economía. “La mejor amiga que hoy puede tener Alberto es Cristina, todos entienden eso menos él”, dicen en el entorno de la vicepresidenta.

29-05-2022 02:48

No hubo movimientos de gabinete ni un paquete de medidas que puedan mostrar un cambio de rumbo de un gobierno que necesita generar nuevas expectativas, pero sí hay nuevo eslogan que busca darle épica a una gestión económica que tiene detractores en el propio Frente de Todos y que promete seguir siendo corregida desde el Congreso.

“Primero la gente” es el tercer intento de imponer un mensaje que llegue al ciudadano y muestre el camino de una gestión. Se trata de la quinta consigna de Alberto Fernández si se toma en cuenta la campaña electoral que lo llevó a la Presidencia. “Encender la economía” y “Argentina de pie”, fueron las primeras frases publicitarias para ganar la elección contra Mauricio Macri. Ya en el gobierno, inauguró “Argentina unida”, pero para comenzar a hablar de la pospandemia lanzó “Reconstrucción argentina”.

Pensando en la última etapa de la gestión, y antes de que se lance la campaña electoral, Fernández inauguró el eslogan “Primero la gente”. Es un mensaje interno mientras sus socios kirchneristas lo acusan de no gobernar para el pueblo, pero tiene como  objetivo resaltar una economía que para el Presidente está dando resultados y los seguirá dando, aunque la gestión del gabinete económico sea vapuleada por los propios dirigentes peronistas.

Cada uno de los ministerios recibió esta semana la nueva estética que deberán adaptar al funcionamiento de sus áreas. El objetivo discursivo será mostrar “datos concretos” del “buen camino”, tal como se detalló en el lineamiento del discurso. Ellos son: la creación de nuevos puestos de trabajos, lograr la tasa de empleo de mujeres más alta desde 2003, bajar la desocupación al 7%, y tener el nivel de exportación más alto de los últimos diez años. También se menciona “la construcción de más kilómetros de autopista que en toda la gestión anterior”, 4.500 obras públicas en marcha y la entrega de 45 mil viviendas y la construcción de 100 mil más. Sobre educación, el manual explica que se repartieron 8 millones de libros para aprender y se otorgaron 1,4 millones de becas Progresar para que los jóvenes terminen sus estudios. Hay espacio para resaltar el haber puesto en marcha un satélite en órbita y la construcción de dos más.

El lineamiento discursivo no deja afuera a la mayor deuda de la gestión de Alberto Fernández. “La inflación es un problema real para las familias argentinas”, dice el paper creado desde la secretaría de Medios. Y agrega: “Pero tenemos la decisión política y los mecanismos formales para combatirla”. Como respuesta a los aumentos, explican: “Trabajamos todos los días para recuperar el poder adquisitivo de las y los argentinos y que el crecimiento llegue a cada casa y familia”.

Como explicación del eslogan, el documento cierra: “Estamos avanzando sin dejar a nadie atrás. Somos conscientes que este es el tiempo de la redistribución y tenemos la certeza de que no hay crecimiento posible sin inclusión. Y en cada acción de gobierno renovamos nuestro compromiso electoral: gobernamos por y para la gente”.

Esta última frase parece una respuesta al kirchnerismo y a la propia Cristina Kirchner, que en su último discurso aseguró que “no le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanto amor y tanta esperanza que depositaron” en las urnas en 2019.

“Las dos últimas medidas económicas positivas para la gente surgieron del Congreso y de dirigentes importantes del FdT. ¿No sería mejor que el Presidente habilite un espacio para mejorar la gestión?”, se preguntaron ante PERFIL desde el círculo íntimo de la vicepresidenta. Y agregaron: “La mejor amiga que hoy puede tener Alberto es Cristina, todos entienden eso menos él”.

Más allá del mensaje que ahora busca instalar el gobierno, el kirchnerismo y el massismo seguirán cuestionando la gestión de Martín Guzmán e imponiendo medidas desde el Congreso. Aunque las críticas de Sergio Massa se hagan públicas recién ahora, viene de varios cruces, incluso anteriores a que los K le cierren la puerta.

“A mí no me hagas discursito que de presupuesto entiendo lo mismo o más que vos”, lo había cruzado al ministro de Economía el año pasado mientras discutían el borrador de los números para 2022. Ante la mirada atónita de legisladores como Carlos Heller, Carlos Caserio y Anabel Fernández Sagasti y funcionarios como el entonces jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada el tigrense frenó al funcionario: “Qué carajo me hablas de 2019 si mientras nosotros juntábamos votos vos dabas clases en Nueva York”.

 

El Presidente pidió “transitar juntos lo que queda”

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DUPLA. Capitanich, cercano a CFK, ayer se mostró con Alberto (FOTO: Presidencia)

Alberto Fernández no dudó. El objetivo es no mostrarse sólo y volver a abrir el Frente de Todos mientras la crisis con Cristina Kirchner sigue intacta. Por eso, ante la invitación de Jorge Capitanich, decidió asistir al cierre del congreso partidario provincial y, al lado de un gobernador kirchnerista y con intenciones presidenciales, pedir por la unidad del espacio y recordar que “el día que nos dividimos Macri fue presidente”.

Desde Chaco y en público, Alberto Fernández parece dispuesto a recomponer el vínculo con el kirchnerismo. “El enemigo nuestro no está en el Frente de Todos, sino en esa maldita derecha”, dijo el jefe de Estado y pidió “ponerle toda la fuerza que necesita el Frente de Todos, transitar juntos lo que queda de gobierno para que en el 2023 volvamos a darle a los argentinos la alegría de tener un gobierno que se ocupa de ellos”.

El discurso de este sábado estuvo cargado de mensajes internos al insistir: “Compañeros, en el Frente de Todos no hay enemigos, hay diferencias. Pero hemos aprendido a respetarnos con esas diferencias. No dejen que nos dividan, un compañero que sale y critica, el tiempo dirá si tiene razón o no, pero es un compañero. No dejen que nos dividan”. Desde el kirchnerismo esperan que el pedido de unidad llegue acompañado de un mensaje para lograr una mesa de gestión.