POLITICA
nueva posición

Sin liderazgos apurados, el plan a largo plazo de Kicillof

Axel Kicillof 20240120
Activo. Kicillof reunió a gobernadores y gremialistas. | NA

A contramano del panorama inmediato, que ofrece incertezas económicas, financieras y políticas, el gobernador Axel Kicillof ordena casi de forma artesanal una estrategia de gestión y reconstrucción de su espacio a largo plazo. 

En su grilla no está debatir con el presidente de la Nación, Javier Milei, quien lo ha elegido como adversario, ni apurar el liderazgo del espectro peronista. Tampoco fogonear una posible candidatura presidencial. “No es el momento”, repite. Descarta invertir tiempo en internas partidarias, en especial la que lo tendría como seguro protagonista en un mano a mano con el diputado Máximo Kirchner. Ambos dirigentes no llegaron a cortar el diálogo pero desde el balotaje sostienen una relación distante. Kicillof no le reclamo el ensayo intervencionista que intentó el jefe del PJ bonaerense junto a Martín Insaurralde, el funcionario que debió abandonar el equipo tras conocerse su fastuoso viaje en yate por la costa de Marbella, España. 

Tampoco le reclama una participación explícita en la discusión parlamentaria y en contra de la ley ómnibus del Ejecutivo y el DNU. En los hechos, Kicillof no sabe qué está haciendo Kirchner, tampoco se lo pregunta. Igual sucede con el senador nacional, Eduardo “Wado” De Pedro, quien se mantiene cauto y a distancia de La Plata. 

Distinta es la relación con la exvicepresidenta Cristina Fernández, con quien mantiene contacto cotidiano, sea personal o telefónico. Y aunque tampoco le pregunta qué va a hacer, en este caso no es necesario ya que el mandatario la sigue reivindicando como su jefa política. 

Milei asumió, con la presencia de Kicillof

Esta segunda etapa lo encuentra al gobernador desprovisto de la espalda nacional que le aseguraba recursos o al menos certezas. En la primera quincena del año recibió por transferencias automáticas de la Nación un 11% menos y temen que con la inminente recesión se debilite el pago de impuestos y por ende se resienta la coparticipación federal, más allá de los ATN y recursos extras que el Presidente avisó que va a recortar. 

Para este primer año la intención es sostener las obras fundamentales con los créditos internacionales ya contraídos: escuelas, asfalto, etc. y negociar la continuidad de los programas de infraestructura solventados por la Nación, como es el caso de la expansión y reformas en el sistema penitenciario. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, sostiene una relación activa con su par bonaerense, Javier Alonso, incluso mejor que la esgrimida por su antecesor, Aníbal Fernández, a quien en La Plata le reconocen pocos méritos. 

Kicillof planea alimentar la alianza con sus pares gestada años atrás y consolidada durante la campaña electoral.  Inició el año con una primera foto grupal, esta semana en la Casa de la Provincia en CABA y en el marco del paro general organizado por las centrales sindicales. El 24 habrá más imágenes ya que planean encabezar la columna con intendentes y legisladores, pero lejos del escenario reservado al sector gremial y movimientos sociales.

Para Kicillof este año será fundamental para la construcción pero también para la conciliación con sectores del campo, de la producción, de la industria, que se habían enemistado con el kirchnerismo. “En la primera gestión logramos iniciar el diálogo, ahora hay que consolidar el vínculo”, resumen desde la gobernación. 

Cuando Milei lo intente subir al ring, Kicillof no lo hará. No responderá agresiones directas como la “tasa Kicillof” o el ataque a cuentas falsas, pero sí criticará las medidas del gobierno que afecten a los bonaerenses.