Un día después del primer paro general contra el gobierno, referentes del oficialismo y los gremios opositores protagonizaron cruces sobre los alcances de la medida de fuerza en todo el país.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, afirmó esta mañana que “no recuerdo un paro general, ni hablar de la etapa fuerte de Saúl Ubaldini, que se haya recurrido a esta metodología, (lo) que impide hacer una evaluación (acabada) de lo qué pasó o qué expresión hubo".
En este marco, cuestionó la metodología de los sindicalistas "por la pura y dura confrontación para posicionarse en el espacio opositor".
Por su parte, el titular del Sindicato de Canillitas, el moyanista Omar Plaini, dijo que "el empresariado nacional tiene menos patriotismo que los hijos de Caniggia".
En este marco, Plaini manifestó que "tenemos que trabajar con el diálogo, abrir una mesa de consenso para discutir temas como la indigencia, pobreza y economía informal". El sindicalista analizó que “nadie niega lo mucho que se ha avanzado en términos de restitución de derechos y recomposición de tejido social, pero todavía falta mucho por avanzar".
Raúl Epelbaum, jefe de la Asociación de Señaleros Ferroviarios Argentinos (ASFA), contestó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que ayer, durante un acto en San Pedro, pidió no hablar de piquete sino de apriete y amenaza por parte de los manifestantes.
"No fue un apriete; se trató de un reclamo legalmente encuadrado de todos los compañeros: el 100 por ciento no concurrió a sus trabajos. Pero no tomamos en cuenta lo que dice la presidenta", reseñó Epelbaum.