El Gobierno exhibió un cambio de tono en la polémica abierta con los Estados Unidos por el caso del empresario Guido Antonini Wilson y a través del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, aseguró que ya"no es un tema" para la administración de la presidenta Cristina Fernández. Las declaraciones coincidieron con una nueva audiencia en Miami, donde otros dos acusados de presionar a Antonini Wilson se declararon inocentes.
"Eso para nosotros ya está. Lo que teníamos que decir ya lo dijimos. Ahora que cada uno haga lo que tenga que hacer, la Justicia argentina lo suyo, y la Justicia americana lo suyo, eso ya no es un tema nuestro", puntualizó Fernández, en declaraciones a Radio América.
Sus declaraciones marcaron un giro frente a las acusaciones contra la administración norteamericana que habían caracterizado las últimas consideraciones del gobierno frente a las derivaciones por el juicio abierto en Florida.
Antes de la nueva "tónica" en los discursos, el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, había acusado ayer al gobierno estadounidense de proteger a Antonini Wilson, y reiterado el pedido de extradición.
"Extraditen a Antonini Wilson, no lo protejan", enfatizó Fernández en un reportaje del diario La Nación, para sostener luego que los máximos responsables de la administración encabezada por George W. Bush "tendrían que autorizar" la deportación del empresario, solicitada por el gobierno nacional.
Fuente: DYN