Ante todo, un desfile es un show, un hecho artístico donde lo que prima es una propuesta estilística de una mente creativa. Pero cuando la diseñadora argentina Camila Romano habita una pasarela maximiza el concepto de espectáculo en la búsqueda de, sobre todo, una banda sonora que funcione como hilo conductor de las diferentes pasadas.

En el marco de la Semana de la Alta Costura Argentina que hace cuatro años creó Elina Costantini, Camila Romano planteó su desfile con tres nombres que definieron la banda musical de la juventud argentina desde los años ochenta: Charly Garcia, Virus y Gustavo Cerati.
"Me parece sustentable que la gente repita vestidos", dice Camila Romano.
“Entre todo y nada” es el nombre de la colección que la diseñadora presentó en la pasarela del Malba. Un nombre que –no fue la intención– pareciera también marcar el momento de la industria textil en Argentina. En las sucesivas pasadas, Camila Romano ideó una colección que fue un diálogo entre universos aparentemente opuestos: lo clásico y lo contemporáneo, la estructura y el movimiento, la precisión y el impulso. Y dado que el Malba es un museo potencia el concepto de arte que conlleva la moda.

“Para mí, el concepto de elegancia en la moda no está asociada al dinero”, fijo Camila Romano en una entrevista con PERFIL hace un tiempo. “La elegancia es atemporal, tiene que ver con una actitud frente a la vida, ser segura de sí misma, una manera de caminar, es un todo. Me gusta la frase de Coco Chanel: ‘Hay que saber renunciar a lo innecesario’”. Y este concepto se manifiesta en su colección.