ELESPIA
Gabinete libertario

¿Quién es el funcionario de Javier Milei que fue amigo de Gustavo Cerati?

Daniel Salamone es quien Milei designó para el Conicet. Apodado el "clonador", conoció más al "Gustavo" privado que al "Cerati" ídolo.

salamoneDaniel2023
Daniel Salamone (círculo izq.) y Gustavo Cerati (círculo der.) con amigos en el colegio secundario. | CEDOC PERFIL

Hay varios frentes que en campaña abrieron las bocas mediáticas de Javier Milei sobre el –en ese entonces– futuro devenir de determinados organismos del Estado. El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) fue uno de esos organismos atacados por estas personas sostenidos más en frases para X (ex Twitter) que en base a conocimientos certeros sobre el funcionamiento y su incidencia en el costo estatal de los mismos.

salamoneDaniel2023
Daniel Salamone y Javier MIlei.

Por eso, la designación de quien se haría cargo del Conicet era un interrogante que se resolvió mucho antes que la del fallido “Messi de las finanzas” “el jugador de la Champions League” –Luis Caputo– que de la mano de Milei tendrá una nueva oportunidad para ver si es merecedor de la publicitada calificación que le diera Marcos Peña.

Daniel Salamone, "el clonador” que comandará el Conicet

Daniel Salamone es ese nuevo funcionario quien ya hizo un recorrido por medios con declaraciones que ya generan alarma. Muchos lo llaman “el clonador” porque ésa es su área de investigación, pero ese rótulo lo obliga muchas veces a anticipar la explicación de que él no clonó al mastín de Milei, ni le recomendó siquiera dónde hacerlo. Sí que ese tema fue el que los acercó cuando ambos se coincidieron en un programa televisivo de temática rural porque él fue parte del equipo que en Argentina produjo el primer ternero de fecundación in vitro, el primer bovino clonado y transgénico, y el primer equino clonado.

Hilo rojo: clonación, UBA, Daniel Salamone y Adolfo Cambiaso.

Daniel Salamone nació en un pueblo de Entre Ríos donde las termas son su atractivo turísticos, tiene 63 años y se graduó en la Universidad de Buenos Aires (UBA) como médico veterinario, luego hizo cursos de postgrado y másters en Japón, Canadá y Estados Unidos. Durante seis años fue miembro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) e investigador independiente del organismo que conducirá desde el 10 de diciembre. Pero cuando la veterinaria era un horizonte lejano, Daniel Salamone tuvo una amistad que le permitió conocer a Gustavo Cerati antes de que fuera –para el mundo–solo “Cerati”.

¿Quién es el científico argentino que podría ganar un premio Nobel?

La relación entre Daniel Salamone y Gustavo Cerati

Salamone y Cerati fueron compañeros durante todo el secundario en el Instituto San Roque –en Villa Ortúzar–, y de esa época él conserva como recuerdos, por ejemplo, la versión que Cerati le dibujó en un cuaderno del logo del grupo británico Yes. O escenas de complicidad adolescente como cuando lo protegieron de los estudiantes de un colegio vecino que fueron a por Cerati porque éste había “seducido” a la chica que no debía. Y sobre todo, de lo mucho hablado en las reuniones que organizaba Lilian Clark en su casa de Villa Urquiza. Para la madre de Cerati esos encuentros tenían un objetivo: para que su hijo no se obnubile con la fama, ella reunía a sus amigos de secundario para que no se olvide de quien era cuando no era una estrella.

El primer Salamone famoso en Argentina, también egresado de la universidad pública.

Años después, Gustavo Cerati se cruzó de manera inesperada –y en un punto simbólica– en la vida de Daniel Salamone. El laboratorio que "el clonador" tiene dentro del predio de la Facultad de Veterinaria y Agronomía (de la UBA) inicia una etapa de renovación. Cuando está por estrenarlo, la traza de la construcción de un túnel por parte de la Ciudad de Buenos Aires, hace que Salamone deba postergar su ingreso a dicho espacio. Pero grande fue su sorpresa cuando se enteró que por iniciativa de los vecinos, el túnel recibió el nombre de "Gustavo Cerati". Lo que para unos es una anécdota, para Salamone fue mucho más.

EI / ED