Durante la madrugada del domingo, un conductor fue detenido en un control vehicular en Villa La Angostura. Al realizarle el test, el aparato no pudo registrar un valor, lo que indica que la cantidad de alcohol en sangre era tan elevada que superaba los parámetros técnicos del dispositivo. Así lo confirmaron fuentes oficiales al diario LM Neuquén.
En esta localidad, y en toda la provincia de Neuquén, rige una estricta Ley de Alcohol Cero, que establece una tolerancia 0,0 g/l al momento de conducir. Las sanciones incluyen retiro inmediato de la licencia, multas económicas millonarias, secuestro del vehículo e inhabilitación para manejar.
El dato que agrava la situación es que solo durante enero, se registraron 50 infracciones por alcohol en sangre en controles locales, lo que representa una tendencia preocupante. Las multas aplicadas superaron los $14,5 millones, y las autoridades aseguran que continuarán los operativos de control ante la repetición semanal de casos.
En uno de los incidentes recientes, un conductor fue detectado con más de 3 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel que representa riesgo extremo de inconsciencia o muerte.
Balcarce: otro caso con “desbordamiento de rango” en la ruta
El segundo episodio se registró a fines de diciembre en el kilómetro 64,5 de la Ruta Provincial 226, cerca de Balcarce, durante un operativo del Programa Sol a Sol. Un conductor de 38 años, al mando de un Jeep Compass, fue detenido tras realizar maniobras peligrosas.
Al efectuarle el control de alcoholemia, el alcoholímetro marcó “desbordamiento de rango”, lo que significa que el nivel de alcohol en sangre superaba la capacidad máxima del aparato. El hecho fue confirmado por el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires, conducido por Martín Marinucci.
La Ley de Alcohol Cero también rige en territorio bonaerense y, en este caso, el vehículo fue secuestrado y se aguardó la llegada de un conductor alternativo. El infractor quedó a disposición judicial.
Desde el Ministerio de Transporte explicaron que, con niveles por encima de 3 g/l, se produce una “grave depresión del sistema nervioso central, pérdida de reflejos y alto riesgo de desmayo”, condiciones incompatibles con la conducción.