A más de un año del inicio de la gestión de Javier Milei, distintos relevamientos privados y cámaras sectoriales advierten sobre un marcado retroceso en el entramado productivo argentino. Según estimaciones difundidas en los últimos días, más de 24.000 empresas habrían cesado sus actividades desde diciembre de 2023, en un contexto atravesado por recesión, caída del consumo y reconfiguración del mercado interno.
El dato surge de informes elaborados por consultoras económicas y entidades empresariales, que señalan un aumento sostenido en la cantidad de firmas que dejaron de operar, especialmente en sectores como comercio minorista, construcción y pequeñas industrias. Si bien no existe aún un número oficial consolidado, los especialistas coinciden en que la tendencia refleja un deterioro significativo en la actividad económica.
Desde el Gobierno sostienen que el proceso responde a una “normalización” de la economía tras años de distorsiones, y remarcan que el objetivo es sentar las bases para un crecimiento sostenido a largo plazo. En ese sentido, destacan la desaceleración de la inflación y el equilibrio fiscal como logros centrales de la gestión.
Sin embargo, empresarios y referentes de pymes advierten que el ajuste impactó con fuerza en el tejido productivo. “Muchas empresas no pudieron sostenerse ante la caída abrupta de ventas y el aumento de costos operativos”, explicó un vocero de una cámara comercial. Además, señalaron dificultades para acceder al crédito y afrontar tarifas de servicios en alza.
El impacto también se refleja en el empleo. La reducción del número de empresas activas suele traducirse en pérdida de puestos de trabajo, lo que profundiza el enfriamiento de la economía. En paralelo, crece la informalidad laboral como alternativa ante la falta de oportunidades en el sector formal.
Analistas económicos plantean que el desafío hacia adelante será encontrar un equilibrio entre el orden macroeconómico y la reactivación productiva. “La estabilización es necesaria, pero sin un esquema que incentive la producción y el consumo, el riesgo es que el cierre de empresas continúe”, advirtió un economista consultado.
Mientras tanto, el panorama genera preocupación en distintos sectores, que reclaman medidas específicas para sostener a las pequeñas y medianas empresas, consideradas clave para la generación de empleo y el desarrollo económico del país.