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Opinión

Final recargado

Una nueva fase aguda de la pandemia, la situación social y económica extremadamente deteriorada, un Gobierno ineficaz atravesado por internas y la clase política separada de las demandas de la sociedad. Con este contexto ¿es oportuno debatir sobre el aborto?

Vamos a hablar hoy de un final de año recargado. Para empezar, cuando se suponía que los casos de covid-19 estaban descendiendo, volvieron a amesetarse las curvas de descenso y ahora empezaron a francamente aumentar respecto de semanas atrás.

Esto genera incertidumbre en la sociedad y angustia y apuro en el Gobierno; y lo toma en una particular situación: en primer lugar, atravesado por internas, como se manifestaron luego del acto en La Plata. En segundo lugar, por nuevas muestras de ineficacia y mala praxis, cuya expresión han sido el affair de las vacunas en los últimos días. Por último, el gobierno tiene un difícil dilema acerca de la política económica que tiene que aplicar de aquí en más.

A partir de ese cuadro caben dos preguntas relevantes que tiene que responder el presidente, Alberto Fernández. La primera es: ¿Cómo recuperar posiciones ante un contexto sumamente adverso como el que hemos descripto?. La segunda es: ¿Cómo aplicar un ajuste económico cuando la situación socioeconómica es tan grave y existen necesidades electorales para 2021? Estos dos factores le fijan un claro límite al reordenamiento macroeconómico que la Argentina necesita para negociar con el Fondo Monetario.

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En conclusión, termina un año catastrófico con cuatro amenazas que comprometen el futuro. La primera es implorarle el regreso de una nueva fase aguda de la pandemia. El segundo es una situación social y económica extremadamente deteriorada. Y el tercero es un Gobierno ineficaz y atravesado por fisuras internas. El último punto no es menor. Tenemos una clase política profundamente divorciada de las demandas de la sociedad.

Pero acá no termina la cuestión, la semana que viene se va a tratar un tema en el senado extremadamente controvertido, como es el caso del aborto, que dividen prácticamente la sociedad en dos mitades. Podemos preguntarnos si esto es oportuno, no será demasiado después del año que hemos tenido, que hemos descripto y que hemos analizado tratando de buscar sus comunes denominadores.