SOCIEDAD
Financiamiento educativo

Cómo se distribuye la subvención estatal en la educación privada según los niveles socioeconómicos de los alumnos

Un informe analiza la cantidad de alumnos que asisten a escuelas de gestión privada con subvención estatal, la distribución por nivel socioeconómico de los alumnos de cada sector de gestión y el presupuesto que se destina a cada uno.

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Si hay dos alumnos, uno que va a escuela pública de gestión privada subvencionada y otro a la escuela pública, el Estado le destina 55 pesos al primero y 100 pesos al segundo. En el nivel secundario, el financiamiento público implica el 98% del costo de un alumno del decil más pobre mientras que ese aporte representa el 48% para cada alumno del porcentaje más rico.

Como se sabe, y de acuerdo a la Ley de Educación Nacional (2006), la enseñanza es un bien público que se desarrolla tanto a través de servicios educativos de gestión estatal como privada. El gasto público por alumno en las escuelas de gestión privada subvencionada aumentó con respecto a 2018, cuando la proporción era 50 pesos por cada 100 destinados a alumnos en escuelas de gestión estatal, en lugar de los 55 pesos que se registraron en el año 2021. Uno de los motivos podría basarse en la baja de alumnos en el sector de gestión privada subvencionada y a la suba de alumnos en el sector estatal.

Los datos surgen del informe “Subvenciones a la educación privada: ¿Para qué y para quiénes?”, del Observatorio de Argentinos por la Educación, con autoría de Mauro Moschetti (Universitat Autónoma de Barcelona), Martín Nistal y Leyre Sáenz Guillén (Observatorio de Argentinos por la Educación). El documento analiza la cantidad de alumnos que asisten a escuelas de gestión privada con subvención estatal, la distribución por nivel socioeconómico de los alumnos de cada sector de gestión y el presupuesto que se destina a cada uno.

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Según el estudio, el 22% de los estudiantes del país asiste a escuelas de gestión privada con subvención, mientras que el 73% asiste a escuelas de gestión estatal y el 5% a escuelas privadas sin subvención (desde la sala de 3 hasta el final de la secundaria). Las tres jurisdicciones con más proporción de alumnos en el sector privado subvencionado son CABA (39%), Córdoba (29%) y Buenos Aires (26%). En el otro extremo se encuentran Jujuy y Chubut (ambas con 9%).

Los datos muestran que las escuelas de gestión estatal reciben a los alumnos de menores niveles socioeconómicos. Mientras que las escuelas privadas con subvención reciben, en su mayoría, a alumnos con menor nivel socioeconómico que las escuelas de gestión privada sin subvención. En el decil de estudiantes secundarios más pobres, el 98% del costo de la educación lo financia el Estado, mientras que en el decil más rico la cifra desciende al 48% (es decir, representa cerca de la mitad de lo invertido en un alumno del decil 1).

En secundaria, en el decil 1 (el 10% más pobre) el 95,1% de los alumnos van a escuelas de gestión estatal y el 4,6% a escuelas privadas subvencionadas. De manera inversa, en el decil 10 (el 10% más rico), en cambio, el 7% va a escuelas de gestión estatal, el 74,3% a escuelas de gestión privada subvencionada y el restante 18,7% a escuelas privadas sin subvención.

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En este sentido, uno de los autores del informe, Mauro Moschetti, indica: "La política de subvenciones a la educación privada en Argentina tiene varios problemas entre los que se destacan dos fundamentales. Primero, los objetivos que persigue son difusos; y sin objetivos claros, es difícil analizar sus efectos y juzgar su eficacia. ¿Busca posibilitar que las familias de bajos ingresos accedan a escuelas privadas? ¿Son, por el contrario, sus destinatarios las clases medias que optan por educación privada? ¿Pretende sostener a un sector privado percibido como costo-eficiente como alternativa ante una insuficiente oferta estatal? En segundo lugar, aunque no menos preocupante, la asignación de subvenciones se decide sobre la base de criterios poco precisos. A partir de la escasa información disponible, este informe arroja algunas pistas para repensar un sistema muy arraigado que ha sido escasamente problematizado en sus casi ocho décadas de existencia".

Según Mariano Narodowski, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, “los datos reafirman que el Estado argentino (todos los gobiernos) necesita a la educación privada para garantizar el derecho a la educación por medio del gasto privado de las familias. Incluso, el Estado destina fondos (subsidios) para bajar el precio de la cuota de escuelas privadas, siempre que la inversión estatal por alumno privado sea menor que la inversión estatal por alumno público. Por eso, si todas las familias optaran por ejercer su derecho a una vacante para sus hijos en la educación estatal, todo el sistema educativo colapsaría por falta de fondos e infraestructura, aun sumando al presupuesto todos los subsidios a las escuelas privadas”.

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Entre 2018 y 2021, 12 distritos aumentaron la proporción del presupuesto educativo destinado a transferencias al sector privado, mientras que otros 12 lo redujeron. Los mayores incrementos fueron en San Luis (+3,4 puntos porcentuales), Santa Cruz (+2,5 pp), Entre Ríos (+2,1 pp) y Jujuy (+1,6 pp). Las mayores reducciones fueron en Córdoba (-1,3 pp), La Pampa (-1,0 pp) y Salta (-0,9 pp).

Las tres provincias que más invierten por cada alumno de escuela privada subvencionada son Santa Cruz (114 pesos por cada 100 destinados a alumnos de escuelas estatales), Santiago del Estero (99) y Misiones (97), según los últimos datos disponibles de 2021. Por otro lado, las que menos invierten proporcionalmente por cada alumno del sector privado subvencionado son Salta (42), CABA (41) y Tierra del Fuego (38).

LN