Mientras cerca de media docena de poblaciones de la sierra cordobesa están siendo casi aniquiladas por los incendios, los bomberos voluntarios buscan de una y mil maneras no sólo combatir el fuego, sino las también impiadosas posibilidades económicas. Es el caso, por ejemplo, del Cuartel de Bomberos Voluntarios de Mendiolaza, que el sábado último perdió gran parte de sus herramientas mientras sus hombres trataban de apagar las llamas en Los Cocos y, ahora, se las ingeniaron para conseguirlas: están organizando una “pollada”; es decir, vender pollos asados para juntar fondos y conseguir nuevo equipamiento.
“Estamos esperando que llegue la primera lluvia para poder ponernos entre todos a cocinar pollos y venderlos acompañados de ensaladas. Los equipos son caros, los tenemos que pedir en Buenos Aires y están a precio dólar”, relató a Perfil.com Carolina Aguirre, la jefa del cuartel, donde trabajan 23 bomberos voluntarios.
El accidente sucedió el sábado último en Los Cocos, mientras los bomberos de Mendiolaza trataban de combatir uno de los focos del incendio y fueron acorralados por las llamas. Cuando quisieron escapar con el camión, se dieron cuenta que la devanadera (una de las mangueras principales, de 60 metros de largo) se había enredado en un alambrado, así que debieron huir dejando el camión y todas las herramientas en el lugar. Por suerte, no hubo heridos y el camión se salvó de ser incinerado. Sin embargo, tanto la devanadera como otras dos de las mangueras de 20 metros y dos pulgadas de ancho se perdieron, entre otros utensilios menores, como guantes y cascos.
Por ese motivo organizaron “la pollada”, como le llaman, por lo que piden el apoyo de la comunidad comprando los pollos asados (que con una guarnición de ensalada costará 25 pesos) o donando pollos crudos para que ellos puedan cocinar y vender. De este modo, contó Aguirre, buscan conseguir el dinero para comprar los elementos faltantes. Mientras tanto, siguen aportando su ayuda en los incendios en las sierras cordobesas, con lo que les queda de equipo, claro.