La vicegobernadora de Santa Fe, María Eugenia Bielsa, y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, coincidieron hoy en que “ ya no existen razones” para que distintos grupos de personas mantengan cortes en distintas zonas de la ciudad.
De este modo, los funcionarios cuestionaron la actitud de distintos sectores que, con el objetivo de reclamar ayuda por los destrozos de la tormenta de granizo que se desató la semana pasada en la ciudad, organizan piquetes que derivaron en serios inconvenientes de tránsito.
Los voceros de la policía provincial señalaron que los piquetes “provocan diariamente situaciones de violencia” con conductores de automóviles y camiones que se ven impedidos de circular. Y la vicegobernadora santafesina sostuvo que existen “dos intereses que se contraponen” ya que la demanda legítima de los piquetes “colisiona con el derecho de los ciudadanos a circular”.
Por su parte, el intendente socialista municipal aseguró que “hemos estado en contacto permanente con la gente que sufrió daños” porque se “atendió en la magnitud y en la proporción que los barrios damnificados exigían, con la prontitud, velocidad y efectividad necesaria para atender esas situaciones”.
El sitio Rosario 3 daba cuenta esta tarde de los cinco piquetes que aún se mantenían en distintas zonas de la ciudad, como en las intersecciones de las calles Avellaneda y Dean Funes, Circunvalación y Ovidio Lagos, Francia y Garibaldi, 27 de Febrero y Alsina y Génova y Travesía. También mencionaba que dos de los cortes se habrían levantado.
El miércoles pasado, después de las cinco de la tarde, una intensa tormenta se desató sobre la ciudad, con vientos de hasta 150 kilómetros por hora y granizo que alcanzó a caer durante más de quince minutos. Cinco personas perdieron la vida y numerosas viviendas, edificios públicos y hasta cosechas del campo se vieron afectados entonces por el temporal. Los datos estimativos de la pérdidas ocasionadas por el granizo se calcularon entonces en 270 millones de pesos.