SOCIEDAD
Operación Playa Vaca

Cuando el 2 de abril del 82 fue el septiembre de 1966

El Capitán de Fragata Oscar García Rabini relató cómo fue la experiencia del primer comando que desembarcó en Malvinas en el marco de una misión secreta.

Operación Playa Vaca
Operación Playa Vaca | CEDOC

Era la turbulenta década del sesenta, donde el colonialismo estaba en retirada de África y Asia. Los conflictos regionales y los movimientos independentistas se transformaban en volcanes dentro del marco de la Guerra Fría. Continuaban algunos enclaves en América. Era el momento en el que las Naciones Unidas, gran caja de resonancia de las problemáticas internacionales, cobraban dinamismo a través del Comité de Descolonización.

He aquí algunos hitos en la recta de tiempo:

*El 8 de septiembre de 1964, un avión en un vuelo solitario, comandado por Miguel Fitzgerald, aterriza en Malvinas con un petitorio sobre la soberanía de las islas (acción financiada por el dueño del diario Crónica, Héctor Ricardo García).

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*9 de septiembre de 1964: intervención ante el Comité Especial de Descolonización (Comité de los 24).

*El canciller Ruda argumentó que el caso Malvinas es un conflicto de integridad territorial y no de libre determinación de los pueblos, ya que la población fue implantada por la potencia colonial.

*Resultado: este alegato permitió la aprobación de la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, el 16 de diciembre de 1965, que reconoce la disputa de soberanía e insta al diálogo sobre el tema.

1966: problemático y febril

Mientras el príncipe de Edimburgo, esposo de la reina Isabel, estaba de visita en Buenos Aires, el 28 de septiembre de 1966 un grupo de jóvenes nacionalistas, liderados por Dardo Cabo y financiados en parte por Héctor Ricardo García y la seccional Avellaneda de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), secuestran un avión en pleno vuelo. Este termina aterrizando en el hipódromo de Puerto Argentino, izando la bandera argentina y expresando su proclama. Luego fueron detenidos y, tras negociaciones diplomáticas, regresaron al continente.

La “Operación Playa Vaca” (1966) fue una misión secreta de reconocimiento de la Armada Argentina en las Islas Malvinas para evaluar playas de desembarco, marcando un hito previo al conflicto de 1982. Llevada a cabo por el submarino ARA Santiago del Estero, recopiló información clave sobre la Isla Soledad.

Operación Playa Vaca
Detalle de Playa Vaca

Puntos clave de la Operación Playa Vaca:

*Fecha: noviembre de 1966.

*Contexto: misión desclasificada de reconocimiento militar sobre costas de la Isla Soledad.

*Protagonistas: ARA Santiago del Estero, bajo el mando del Capitán de Fragata Horacio González Llanos y el Capitán de Corbeta Juan José Lombardo (quien luego, como almirante, sería jefe del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur durante el conflicto del 82).

*Objetivo: obtener inteligencia detallada de las playas para futuras acciones, a menudo referida como el “primer desembarco” secreto.

*Relevancia: uno de los secretos mejor guardados de la Armada Argentina en la zona, detallado en publicaciones especializadas.

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El TC García Rabini, junto a otros 87 efectivos de la Armada Argentina —entre ellos comandos anfibios (APCA), buzos tácticos (APBT) y la tripulación del submarino S-12 ARA Santiago del Estero—, cuyo comandante era el Capitán de Fragata Horacio González Llanos, conformaron una operación de reconocimiento llevada a cabo durante noviembre de 1966, de manera encubierta, en la Isla Soledad, en el archipiélago de Malvinas.

García Rabini, que en ese momento revistaba en la Agrupación de Comandos Anfibios, relató que:
“Sorpresivamente, una mañana me llamó el comandante del submarino para indicarme que debía embarcar con tres de mis mejores hombres, desconociendo cuál sería mi misión”.

La superioridad había dispuesto que embarcaran con el objeto de cumplir un adiestramiento que consistiría en el lanzamiento y recuperación de su patrulla desde el buque. Debían estar equipados para operar de noche en aguas australes, con armas de dotación, un día de munición y dos kayaks biplaza, además de provisiones para dos días.

Operación Playa Vaca
Submarino S-12 ARA Santiago del Estero

En noviembre de 1966 zarparon desde la Base Naval Mar del Plata rumbo a la Península de Valdés. El primer destino fue Puerto Pirámides, donde comenzaron los ejercicios de lanzamiento y recuperación desde el submarino, que se repitieron más allá de Punta Delgada, casi en mar abierto.

Tras esa etapa de adiestramiento en cercanías de Puerto Madryn, el submarino clase Balao S-22 ARA Santiago del Estero navegó durante cuatro días rumbo sur hasta llegar a las Islas Malvinas.

El secreto fue revelado por el comandante de la misión: se trataba de una operación con medios de apoyo, entre ellos un buque pesquero en el área y una escuadrilla aeronaval basada en Río Gallegos. Así se conformó la fuerza de tareas, cuyo objetivo era realizar un reconocimiento de playa al norte de la Isla Soledad, denominada Playa Vaca, de casi dos kilómetros de extensión.

La operación se realizó con éxito en dos oportunidades. Cuatro patrullas partieron hacia “Punta Vaca” con la misión de reconocerla y determinar su aptitud para un posible desembarco argentino, que finalmente no resultó ser el lugar elegido en abril de 1982 durante la Operación Rosario.

Operación Playa Vaca
Escudo y dotación y plana mayor del S-12 ARA Santiago del Estero.

Sin embargo, reunía características relevantes: la dificultad de acceso terrestre desde los caminos usuales de los isleños y su mención en el “Plan de ocupación Malvinas” de 1941, elaborado en la Escuela de Guerra Naval por el Capitán de Fragata Ernesto R. Villarino, con la participación del entonces teniente coronel Benjamín Rattenbach. Este fue uno de los primeros trabajos teóricos sobre el tema.

Luego del éxito de la misión, y bajo estricto secreto, se entregó un informe detallado de la topografía e hidrografía del área.

En el campo diplomático. Hacia fines de 1966, las negociaciones iniciadas con Gran Bretaña en enero parecían estancadas. En 1967 avanzaron hacia un memorándum de entendimiento y, en 1968, hacia mejoras en las comunicaciones y en la relación con los isleños.

Fragmento de la entrevista realizada por Perfil al Capitán de Fragata García Rabini

Periodista: ¿Cuándo se enteró del verdadero objetivo de la misión?

CF García Rabini: Tras el entrenamiento en Puerto Pirámides y Punta Delgada, cuando estábamos en el submarino, el capitán de fragata anunció por altoparlante que, “bajo el estricto secreto naval, nos dirigíamos a Playa Vaca, en nuestras Islas Malvinas…”. Hubo un minuto en el que se podía oír el silencio. Como si el tiempo se paralizara… hasta que explotó un “¡Viva la patria!” desde todos nosotros.

P: ¿Pudo ver la orden superior?

CF: Sí, me la mostró el capitán en una hoja de cuaderno tipo Rivadavia.

P: ¿Quién firmaba la orden?

CF: Entre otros, el ministro de Defensa interino, que a su vez era el canciller, Nicanor Costa Méndez.

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P: ¿Cómo fue el desembarco?

CF: En una noche cerrada el submarino salió a superficie. Sacamos los kayaks, los armamos en cubierta y comenzamos a remar. Una fuerte corriente nos separó, pero pude llegar al objetivo.

P: ¿Qué fue lo primero que hizo al desembarcar?

CF: ¿Lo primero que hice? Besarla.

P: ¿A quién besó?

CF: A la tierra… a la patria.

Nota:

Años después incentivó al hijo de un matrimonio amigo a ingresar a la Armada. Tiempo más tarde, ese joven estaría bajo su mando cuando García Rabini era jefe de la Agrupación de Comandos Anfibios (1980–1981). Ese joven era Pedro Eduardo Giachino. Durante el conflicto de Malvinas, como segundo jefe del Batallón de Infantería de Marina 3, fue desplegado en Río Grande, Tierra del Fuego, para cubrir la posición del BIM 5, trasladado a las islas. Parte del BIM 3 fue enviada a Monte Destartalado y a la Base Aérea en Bahía Elefante, mientras él permaneció en Tierra del Fuego, posiblemente por su experiencia en el conflicto con Chile en 1978.