SOCIEDAD
Planificacin sanitaria global a corto plazo

¿De qué moriremos en 2030?

La OMS hará hoy un balance del patrón occidental de mortalidad. La organización estima que dentro de 24 años las infecciones, a excepción del Sida, matarán menos que el tabaco y los accidentes de tránsito, y que la tendencia será global.

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) revisará por primera vez en 10 años sus proyecciones sobre la mortalidad en el planeta. El objetivo es construir una útil herramienta de planificación sanitaria, así lo informa el diario El País en su versión digital.

La esperanza de vida de aquí a 2030 extenderá sus plazos en todo el mundo, y las causas de muerte se desplazarán de las enfermedades infecciosas a las cardiovasculares, el cáncer y los accidentes de tráfico. La excepción es el Sida, que aumentará con creces, no obstante morirá menos gente en 2015 por ese motivo que por causas relacionadas con el tabaquismo. El cuadro se resume como una globalización del patrón occidental de mortalidad, detalla la nota del matutino español.

Los gestores de la política sanitaria y económica no sólo necesitan saber de qué se muere la gente en su país, o en su región del mundo, sino también -o sobre todo- de qué se va a morir en las siguientes décadas. Un cambio de unos años en la esperanza de vida media de la población, o una disminución de la mortalidad por infecciones infantiles, tienen efectos drásticos sobre la planificación económica.

El primer estudio en torno a este tema en todo el mundo fue encargado por el Banco Mundial en 1990, fue el estudio Global Burden of Disease (Carga mundial de la enfermedad), publicado en 1996 por expertos de la OMS y la Universidad de Harvard, y utilizado desde entonces para orientar numerosas políticas sanitarias nacionales e internacionales. Sus proyecciones (hasta 2020) se han vuelto obsoletas. El nuevo estudio se publica hoy en PLoS Medicine, y es de libre acceso (https://dx.doi.org/10.1371/journal.pmed.0030442).

Enfermedades curables y no. En rasgos generales, los expertos pronostica una reducción en las muertes por "enfermedades comunicables" (es decir, por enfermedades infecciosas) y por causas "maternales, perinatales y nutricionales" (muertes de las madres en el parto, de los bebés poco después, y de los niños por desnutrición), y un aumento correspondiente de la mortalidad por "enfermedades no comunicables": cáncer, cardiovasculares y muertes violentas, principalmente.

En casi todo el resto del mundo, no sólo las mujeres viven más que los hombres sino que su incremento de esperanza de vida también será mayor que el de ellos de aquí a 2030. La mejor noticia se la llevan las japonesas, con 89,2 años de promedio en el escenario optimista.

La reducción de las muertes prematuras por el resto de las enfermedades infecciosas conducirá a un incremento de la edad media de la población mundial, con el consiguiente incremento de la mortalidad por cáncer (11,5 millones de muertes en 2030) y enfermedades cardiovasculares (23,3 millones). Estas dolencias, que en muchos casos estarán relacionadas con el aumento del consumo de tabaco en los países en desarrollo, darán cuenta del 70% de las muertes bajo el escenario neutro.

Por último, el estudio estima una suba del 40% de aquí a 2030 en las muertes por traumatismo, debido a los accidentes de tránsito en los países de baja y media renta per cápita.

Los “resultados", afirman los autores del informe, "dependen fuertemente de la hipótesis de que las tendencias futuras de la mortalidad en los países pobres guardarán una relación con el desarrollo social y económico similar a la que han mostrado en el mundo desarrollado".