Justo al sur del Círculo Polar Ártico, las habitaciones del Tree Hotel cuelgan de los árboles. Ubicado en la localidad de Harads (Suecia), el hotel fue creado por un estudio de arquitectura según los deseos de sus dueños, Jonsson y Kent Lindvall, que deseaban un hotel “tan verde como sea posible”.
Sus diseñadores, buscando no romper el equilibrio entre la construcción y el entorno -conformado por un frondoso bosque y un río- crearon sus habitaciones, pequeñas y espartanas (no hay televisión) pero con mucho estilo, con baños ecológicos que incineran los residuos y románticas palanganas en lugar de agua corriente.
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