La Patagonia atraviesa una de sus temporadas más críticas en materia de incendios forestales. En ese contexto, la Provincia de Río Negro mantiene vigente el Decreto de Emergencia Ígnea 1004/25, una herramienta legal que busca reducir al mínimo el riesgo de focos ígneos en un escenario marcado por altas temperaturas, sequía prolongada y condiciones climáticas adversas.
Terror en Cholila por los incendios, las llamas alcanzaron 60 metros de altura y rodearon la ciudad
La normativa establece restricciones precisas sobre el uso del fuego y refuerza las medidas de prevención en función del índice de peligro de incendios, un indicador clave que se actualiza diariamente y define qué actividades están permitidas y cuáles quedan totalmente prohibidas.

Qué es la Emergencia Ígnea y por qué se aplica
La Emergencia Ígnea es un régimen excepcional que se activa cuando el riesgo de incendios alcanza niveles elevados. En la Patagonia, este tipo de medidas cobra especial relevancia debido a la combinación de factores ambientales —vientos intensos, vegetación seca y escasez de lluvias— que facilitan la propagación del fuego y dificultan su control.
Clima y esperanza: el pronóstico que podría frenar la furia del fuego en la Patagonia
El decreto vigente en Río Negro se apoya en el índice de peligro de incendios elaborado a partir de datos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional. Este índice se calcula todos los días con información correspondiente al mediodía y se publica alrededor de las 13 horas, por lo que puede variar de una jornada a otra según las condiciones meteorológicas.
Prohibiciones que rigen en todo momento
Más allá del valor diario del índice, existen restricciones permanentes que no admiten excepciones. Está terminantemente prohibido hacer fuego en espacios públicos, como playas, senderos, veredas, banquinas y sectores similares. Tampoco se permiten quemas de ningún tipo, en ningún lugar de la provincia, una medida central para evitar incendios de origen humano.

Estas prohibiciones responden a la experiencia acumulada en la región, donde una gran proporción de los incendios forestales se inicia por descuidos mínimos, como brasas mal apagadas o fogatas improvisadas.
Qué ocurre cuando el índice es EXTREMO
Cuando el índice de peligro alcanza el nivel EXTREMO, la prohibición se vuelve absoluta. En ese escenario, no se puede hacer fuego en ningún punto de la provincia de Río Negro, sin excepciones. La restricción incluye terrenos privados, campings, áreas recreativas y zonas rurales, independientemente de su ubicación o modalidad de uso.
Incluso en propiedades particulares, el uso de fuego al aire libre queda completamente vedado. Actividades habituales como el asado solo pueden realizarse en espacios cerrados y seguros, siempre que las condiciones del día lo permitan y respetando las indicaciones oficiales.
Cuáles son los lugares “habilitados” y el rol del SPLIF
Desde el Gobierno provincial aclararon que no existen habilitaciones formales otorgadas para encender fuego. El SPLIF no autoriza actividades con fuego: su función es realizar inspecciones y emitir recomendaciones técnicas en el marco del decreto, con el objetivo de reducir riesgos y mejorar las condiciones de seguridad.
Misiones: un incendio de malezas afectó unas 10 hectáreas en Loreto
Esta aclaración resulta clave en zonas turísticas de la Patagonia, donde suele circular información errónea sobre supuestos lugares permitidos para fogatas.
Cómo denunciar y por qué es clave hacerlo bien
Ante la detección de humo, fuego o situaciones de riesgo, las denuncias deben realizarse únicamente a través de los canales oficiales: el 103 de Protección Civil o el 4437417 del SPLIF Bariloche. Las autoridades remarcan que redes sociales y teléfonos personales no son vías válidas para emergencias.
Durante un incendio, el rol del radio operador es fundamental: mantiene la comunicación con los combatientes en el terreno y coordina los recursos necesarios. Por eso, se solicita que los llamados sean claros y breves, indicando con precisión el lugar del hecho y el motivo de la comunicación, ya que cada segundo cuenta en una emergencia.
Prevención, información y contexto patagónico
En medio de incendios que ya han afectado miles de hectáreas en distintos puntos de la Patagonia, el decreto de Emergencia Ígnea se inscribe en una estrategia más amplia de prevención. Esta incluye la difusión diaria del índice de peligro, la comunicación constante por canales oficiales y acciones territoriales para concientizar a residentes y turistas.
Desde la Provincia destacan que el SPLIF no investiga las causas de los incendios, sino que se enfoca en la prevención operativa, la respuesta ante emergencias y el combate del fuego. La investigación queda en manos de otros organismos.
En un escenario de riesgo extremo, las autoridades insisten en un mensaje central: evitar el fuego es hoy una responsabilidad colectiva. Consultar el índice diario, respetar las prohibiciones y denunciar a tiempo puede marcar la diferencia entre un incidente controlado y un desastre ambiental de gran escala.
LV/fl