En el marco del 2 de abril, reconocido como “Día Mundial de Concientización sobre el Autismo”, en estos días se realiza la “Semana Azul”. Este tiempo se dedica a visibilizar esta condición y, en ese marco, hay un punto clave sin resolver: la falta de estadísticas oficiales sobre este tema en Argentina.
Por eso diversas ONGs y entidades ligadas a este tema firmaron un documento que solicita como medida prioritaria la incorporación progresiva de indicadores básicos sobre autismo y neurodivergencias en los relevamientos oficiales existentes, tales como los desarrollados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos y los sistemas de información en salud y educación, mediante la adecuación de instrumentos ya vigentes.
Me dijeron que tiene TEA: ¿Cómo sigo?
Entre los firmantes hay siete organizaciones de la sociedad civil, entre ellas Fundación Brincar, la Asociación Argentina de Padres de Autistas, Panaacea y TEActiva. Los organizadores recordaron que “sin datos precisos, actualizados y confiables, es imposible dimensionar la magnitud del problema, proyectar su evolución y diseñar políticas públicas acordes”.
A la vista
En las últimas décadas, el espectro autista ha registrado un crecimiento sostenido a nivel mundial: aparece en la vida cotidiana, en hijos de familiares, amigos o personas cercanas. Su aumento es tan significativo que puede percibirse incluso en espacios públicos como aeropuertos, restaurantes, centros comerciales o plazas.

En otros países sí hay datos. Por ejemplo, en Estados Unidos, donde existen estadísticas oficiales desde hace más de 20 años, la prevalencia pasó de 1 niño cada 150 en el año 2000 a 1 cada 31 en la medición más reciente: un incremento del 400% en apenas dos décadas.
En América del Sur, Brasil incorporó esta temática en su Censo 2022 y registró 1 caso cada 38 niños.
Encuesta en la Argentina
En los actos por la Semana Azul 2026, la consultora “Opina Argentina” presentó una encuesta sobre la base de 1.415 casos relevados entre el 9 y el 15 de marzo en todo el país. Del estudio sobresale que la sociedad presenta un alto nivel de conocimiento del Trastorno del Espectro Autista (TEA).
De hecho, 7 de cada 10 encuestados conocen a alguien que tiene TEA. Pero parece haber mucho por hacer en materia de concientización de esta temática ya que apenas 1 de cada 4 encuestados (el 35%) manifestó tener una alta comprensión sobre las características y síntomas del autismo.
El 87% cree que la sociedad no está lo suficientemente informada sobre el autismo.
Algo bueno es que la discriminación a personas con TEA está en retroceso: en 2026 un 44% afirma haber presenciado episodios de discriminación, mientras en 2025 ese número era del 58%. Finalmente, el 50% de los encuestados cree que una persona con TEA puede integrarse plenamente en la sociedad, mientras un 33% señala que puede hacerlo parcialmente.
Y hay una opinión extendida (62%) respecto a que la dirigencia política no está a la altura del desafío que implica el TEA.