Un ex entrenador y directivo de una asociación de fútbol infantil de Rosario fue condenado a siete años y dos meses de prisión efectiva por corrupción de menores y amenazas, informaron hoy fuentes judiciales.
La condena fue impuesta por el juez de sentencia Carlos Carbone a un hombre de 36 años que se desempeñaba como directivo de la Asociación de Fútbol Infantil y que por las noches trabajaba en un "sexy bar" del macrocentro de la ciudad.
La denuncia contra el acusado fue radicada el 7 de junio último en el Centro de Atención a la Víctima de Delitos Sexuales por la madre de un chico de 13 años con quien el imputado se contactaba con asiduidad.
No obstante, la causa involucra a otros dos chicos de entre 13 y 17 años que, al igual que el primero, eran ajenos al ámbito de trabajo del entrenador.
Celular a cambio se sexo. En su denuncia, la madre del adolescente explicó que sus sospechas comenzaron cuando 20 días antes vio a su hijo regresar a la casa con un teléfono celular nuevo, tras pasar varias horas en un ciber situado en Córdoba y Ovidio Lagos, al que solía ir con un grupo de amigos.
Al preguntarle, sobre la procedencia del artefacto, el joven le dijo primero que se lo había regalado un amigo, aunque ante la insistencia de su madre terminó por contar que se lo había dado el entrenador a cambio de sexo oral.
El adolescente le contó a su madre que él no era el único que lo hacía, sino que había otros chicos involucrados sexualmente con el entrenador a cambio de dinero o regalos.
Entrenador perverso. Durante la pesquisa se determinó que otros dos jóvenes que tuvieron encuentros sexuales con el entrenador contaron que lo conocieron a través de internet y que aceptaban mantener sexo oral a cambio de sumas que oscilaban entre los 20 y 50 pesos.
Los adolescentes añadieron que los encuentros con el imputado solían ser en las oficinas de la asociación que integraba y que en general tomaban la precaución de ir en parejas para evitar que el hombre los sometiera a alguna práctica no acordada.
Para el juez Carbone, si bien "las relaciones sexuales y las retribuciones económicas fueron quizá consentidas por los menores, si se quiere planificadas por ellos", ese consentimiento es irrelevante para la ley por tratarse justamente de menores de edad.
Al momento de fijar la pena, el magistrado aplicó siete años y dos meses de prisión, tras hacer constar en el fallo que la reputación del condenado como técnico de fútbol infantil era intachable y nunca se detectaron casos de abusos con sus alumnos.
Fuente: Télam