SOCIEDAD
Les prohibieron la entrada en un comercio

Gitanos denunciaron una "súper discriminación"

“Es cuidar lo nuestro”, intenta justificar el dueño, que asegura que le roban mercadería. "Nunca en la vida pensé que mis vecinos podían actuar así", respondió una joven que sufrió el rechazo al intentar comprar.

default
default | Cedoc
Los guardias de un supermercado de Neuquén tienen una orden precisa que cumplir: no dejar entrar más a gitanos a realizar sus compras.

En poco más de un mes dos jovenes fueron víctimas del rechazo al intentar hacer sus compras. " Hemos sufrido muchos robos por parte de gitanos y el dueño decidió que no entren más", explican los encargados del lugar al hacer efectiva la orden de sus superiores.
Por su parte, el dueño del supermercado “Capriolo” se defiende: "Si querés llamalo discriminación, para nosotros es cuidar lo nuestro".

Según relata el diario Río Negro, cuando el mes pasado Gabriela, de 25 años, intentó ingresar a local fue frenada en la puerta. Al episodio le siguieron gritos e insultos.

“Nosotros nunca te robamos ¿no nos conocés?... siempre vinimos acá y nunca nos llevamos nada”, dijo la joven quien desde ese día dejó de salir a la calle. "Me moría de vergüenza, nunca había pasado por algo así", recordó.

"Nunca en la vida pensé que mis vecinos podían discriminarme así". "En el 2001, cuando se dio esa locura de los saqueos, fuimos casi todos los vecinos y fui con mis sobrinos para frenar el saqueo que querían hacerle. Tengo 32 años viviendo en Neuquén, todos me conocen; Américo (el dueño del supermercado) me conoce, conoce a mi esposa ¿qué problema ha tenido él conmigo o con mi familia alguna vez? nunca ningún problema", dice, por su parte, Carlos "El Chaqueño" Miguel, el padre de Gabriela, Silvia y Karina. A dos de ellas se les impidió ingresar al supermercado el 11 de octubre pasado, informa el Río Negro.

"Yo te digo, desde que mi viejo vino acá, hace 30 años, siempre hubo problemas con los gitanos; antes armaban las carpas acá enfrente y entraban de a cuatro o de a cinco y se llevaban hasta lo más increíble. Yo con la chica (Karina) todo bien, la conozco de la escuela y la saludo siempre, todo bien, pero tuvimos que tomar una decisión porque acá lo único cierto es que los gitanos nos robaron siempre y este local está hecho a pulmón y si te llevan un yogurcito aunque sea, te están haciendo un agujero así de grande", replica Sergio Capriolo, uno de los propietarios del comercio promotor del acto discriminatorio.

En la actualidad se encuentra abierto un expediente en la Defensoría del Pueblo de Neuquén y actúa el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo).