SOCIEDAD

La heredera del Grupo Clarín dice que su adopción es "cosa juzgada"

PERFIL la consultó en la asamblea de la SIP. Marcela Herrera Noble estuvo atenta y evitó una foto con Cobos.

Marcela Herrera Noble.
| Cedoc

La Justicia tiene la decisión final. Decisión que se espera en la Casa Rosada, en el Grupo Clarín y puertas adentro de la familia Noble Herrera. La situación es tensa y la causa parece estancada. Ahora las muestras de ADN de Felipe y Marcela Noble Herrera, cuando se obtengan, deberán cotejarse con las de las dos familias reclamantes. Si resultara negativa, se comparará con las muestras de otras 22 familias de desaparecidos. La causa está estancada en un punto: la Justicia resolvió que la prueba se haga en el Cuerpo Médico Forense y los querellantes sostienen que debe hacerse en el Hospital Durand, donde está el Banco de Datos Genéticos.

Hijos. Marcela y Felipe tienen 33 años y fueron adoptados por Ernestina Herrera entre mayo y julio de 1976. Siempre con perfil bajo, los herederos del imperio Clarín se mantuvieron protegidos de la opinión pública. Recién en los últimos años empezaron a tomar las riendas operacional del Grupo. Ahora, en medio de una pelea sin cuartel entre el Gobierno nacional y Clarín, Marcela empezó a participar en profundidad del armado comunicacional del Grupo, algo que siempre hizo pero desde un papel menos activo. Involucrada en la organización de eventos y en la parte institucional, la hija adoptiva de Ernestina es adscripta a la dirección de asuntos corporativos del Grupo Clarín, dependiente de Saturnino Herrero Midjens.

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La semana pasada, Marcela Noble participó activamente de la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) que se realizó en el hotel Hilton de la Ciudad de Buenos Aires. Si bien evitó en todo momento las primeras filas, la heredera del Grupo Clarín se ocupó de estar en el detalle minucioso de la organización. Incluso, estuvo atenta al evitar una foto junto al vicepresidente Julio Cobos, al que sí saludó tímidamente. Un día después se realizó la presentación del documento final donde la SIP denunció el “hostigamiento” a la prensa argentina. El caso Clarín-Gobierno fue una de las claves para esa organización continental a la hora de analizar el escenario argentino.

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