María Ximena, la chica de San Luis de 21 años, 1,65 metros de estatura y 28 kilos que se siente gorda, continúa hospitalizada en la mendocina San Rafael, ya fuera de peligro, informó hoy una fuente médica.
Su madre, en conversación con el programa radial El Exprimidor, se mostró “preocupada”, aunque ligeramente tranquila por la reciente internación de su hija. “Está más tranquila, más accesible, está tomando conciencia, espero que no me falle”, se esperanzó.
La mujer, de nombre Nicolasa, explicó que “no sabía para dónde ir, no me daban respuestas por el lado legal”, en referencia a la prolongada enfermedad de su hija y a la búsqueda de soluciones, al tiempo que señaló que el padre “siempre se borró”.
“Es una situación realmente grave, hoy puede ser mi hija, pero mañana puede ser la de otra”, reflexionó.
“Aparentemente siempre fue anoréxica. Antes era normal , pesaba más o menos 50 kilos”, recordó, para luego aclarar que si bien su hija siempre fue “delgada”, el resto de la familia tiene esa contextura.
“Después, de marzo a agosto de este año, perdió casi la mitad de su peso”, indicó.
“Últimamente ya no comía, siempre tenia excusas. Vomitaba. Decía que no quería comer, que iba a comer más tarde. Tiraba la comida. Se había puesto muy difícil de tratar. Es una chica mayor, independiente y no quería hacer tratamientos, y si los empezaba los abandonaba”, detalló.
Según trascendió, algunos médicos le habían diagnosticado que era celíaca, con lo que el tratamiento indicado era equivocado.
Diagnóstico médico. "Presenta un estado de desnutrición extrema pero está fuera de peligro", dijo a el médico Darío Bayón, jefe del servicio de guardia del Hospital Teodoro Schestakow, al que la paciente fue derivada ayer desde San Luis, donde reside.
La joven será tratada por la Asociación Civil de Lucha contra los Desórdenes Alimenticios (ALDA) que tiene sede en esta ciudad mendocina, según informó el portal puntano Cuyo Noticias.
ALDA cuenta con equipos interdisciplinarios para tratar este tipo de desórdenes y la alteración de los valores de las personas.
Riesgo de muerte. La joven, que en su provincia ya había estado internada antes por la misma enfermedad, "se encuentra estable y lúcida, pero cree que está gorda", dijo a Julio Quevedo, director del Complejo Sanitario San Luis, donde estuvo hasta ayer.
Acompañada por su madre, la chica recibió atención otras veces pero nunca llegó a completar los tratamientos con éxito, porque uno de los problemas de esta enfermedad es que el paciente no asume su condición.
En este caso, a riesgo de perder la vida, la enferma llegó a pesar lo normal para una niña de 6 años, entre 28 y 30 kilos, cuando por su talla y edad debía pesar 60 kilos, afirmaron los especialistas.
"Ella aducía que estaba bien y que sólo estaba excedida de peso ya que, afirmaba, tenía que pesar no más de 30 kilos", relató Quevedo.
Fuente: Télam