Familiares, amigos y vecinos de Rocío Ubilla, la adolescente de 15 años asesinada y aparentemente violada en Catamarca, anunciaron hoy que el próximo martes realizarán una " marcha de silencio" para reclamar Justicia.
Además , la madre de la víctima, Ivana Ubilla volvió a cargar contra el policía detenido Manuel Páez, quien ayer se negó a declarar ante la Justicia y fue apedreado por los vecinos al ser sacado por la policía de los tribunales catamarqueños.
La movilización se realizará el martes próximo a las 11 en el microcentro de la capital provincial y con el único objetivo de "pedir justicia", agregó la madre de la modelo asesinada.
La mujer precisó que la organización de la marcha está a cargo de los estudiantes del Colegio Nacional y de la escuela Naciones Unidas, establecimientos a los que concurrió su hija, además de sus compañeros de los distintos staff de modelos.
La mamá de la chica asesinada volvió a acusar al único detenido en el marco de la causa, el suboficial de policía Manuel Páez, porque "fue el último que la tuvo y porque todas las pruebas lo comprometen".
Policía comprometido. Por su parte, el abogado de la familia de la víctima, Víctor Pinto, también dijo que la situación del policía es "muy comprometida, hay fuertes sospechas de su culpabilidad" y añadió que el imputado, vecino de la familia Ubilla, tiene una denuncia por "acosar" a una mujer.
Anoche, el policía se negó a declarar ante el fiscal Héctor Maidana y tanto en su ingreso como salida de los tribunales fue apedreado por vecinos y allegados a la víctima.
Sobre las circunstancias de la muerte, que aún no fueron establecidas, el abogado Pinto dijo que " hasta el momento lo único concreto es que pudo ser una muerte violenta, con un elemento punzante que probablemente sea un destornillador".
"Podemos estar ante una violación seguida de muerte, pero debemos esperar los resultados científicos", manifestó el abogado y especuló que ese trámite "va a llevar un tiempo" que podría ser un mes.
Brutal crimen. El cuerpo de Rocío fue encontrado el pasado lunes en un descampado del sector sur capitalino, en las inmediaciones del barrio Santa Marta, a 600 metros del domicilio de la menor.
Según la pesquisa, el cuerpo estaba en un avanzado estado de descomposición, mutilado por los animales y presentaba signos de violencia y presunta violación.
La víctima salió de su casa la mañana del martes 24 de octubre último rumbo al Colegio Nacional, en el microcentro capitalino, y como no había actividad por desinfección del establecimiento regresó a casa.
En esa circunstancias habría tomado contacto con su vecino, el policía Páez, quien se habría ofrecido a llevarla en su motocicleta hasta la casa de su madrina, donde nunca llegó.