Algunos barrios de la Capital Federal seguían este jueves sin luz tras el gigantesco apagón que se registró ayer, en plena hora pico, y afectó a casi tres millones de personas.
Vecinos de zonas de La Paternal, Villa Crespo y Flores aseguraron a los medios de prensa que la energía eléctrica no fue restituida en sus casas.
Ayer se produjo un apagón, de 18 a 21, que colapsó la Ciudad en medio de una ola de calor donde la temperatura llegó a 36,7 grados.
Si bien, hace semanas el ministro de Planificación Federal había vaticinado que el sistema eléctrico iba a soportar la demanda de energía de este verano, según las distribuidoras de energía Edesur y Edenor, el problema se originó por la caída de dos líneas de alta tensión de 220 kilovoltios que vinculan la subestación Hudson con la Central Costanera.
Por este motivo dejaron de funcionar unos 1.800 semáforos, el subte y algunos ramales de la línea Mitre de ferrocarriles, en un momento donde la gente volvía a su trabajo. La luz se cortó incluso en la Casa Rosada, que estuvo a oscuras más de una hora, mientras la presidenta Cristina Fernández estaba en la residencia de Olivos.
En algunos barrios se produjeron cacerolazos, como en Belgrano, Villa Devoto, Saavedra, Once, Almagro y el Centro.
Los inconvenientes también se registraron en un sector del conurbano bonaerense, donde se repitieron las protestas de los vecinos.
A la falta de luz se sumó en algunos barrios la presencia, por sexto día consecutivo, de residuos en las calles debido a la medida de fuerza que impidió su descarga en las plantas de la CEAMSE. El gobierno porteño informó que la situación quedaría reestablecida este jueves y que la recolección sería normal, pero en muchas zonas la situación todavía no cambió desde el viernes pasado, cuando se inició el conflicto.